jueves, 30 de junio de 2016

Día 18. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE

«El centro de mi misión es traer todos los corazones a un estado de unidad; unidad es ser un corazón, tener la mente puesta solamente en la imitación de mi Inmaculado Corazón. Este es el camino a la santidad que mi Jesús perfeccionó en mí. Vengo a traerles todo lo que fue creado en mí y todo lo que yo aprendí; amen sólo lo que es santo y bueno y no sucumban ante la idea de pecar.

Les digo que para alcanzar la más profunda paz y el amor de Dios, hay que dar la vida por la luz de esta misión; la unidad es el Espíritu de mi triunfo y la luz de mi misión es la paz, el cumplimiento de este plan de gracia divina está en la conversión de los corazones y ésta es la respuesta que yo les pido». (Agosto 10 de 1993)

GUÍA
Jesús escogió a Nuestra Señora como compañera inseparable de su vida, de su muerte y de su poder en el Cielo y sobre la tierra; según su majestad, Él le dio a Ella por medio de la gracia todos los derechos y privilegios del Reino. Por medio de esta unión celestial y por su puesto en la Trinidad, Jesús concede a Nuestra Señora las gracias divinas de compartir completamente todo lo de Él y en igual medida, este es el objeto de la Inmaculada Concepción.

DIRECCIÓN
Busca alegría en tu consagración; cuando te humillen y te traten como último, cuando seas objeto de ridículo y tratado como tonto, cuando seas censurado aunque sea sin motivo, no trates de excusarte, no busques ser excusado por otros, no pongas obstáculos cuando otros revelen tus faltas, cuando recibas una humillación no busques de quien viene; y si lo descubres, ten cuidado de no reprochárselo y no demuestres que lo sabes, al contrario, inclúyelo en tus oraciones por los demás, busca una unión humilde con Dios.

Responde con la gracia de tu consagración a ser como uno en la misión de Nuestra Señora. El triunfo de su Corazón Inmaculado en nosotros sólo se podrá encontrar cuando tú te consideres como nada, porque es entonces cuando Dios llevará tu alma hasta las alturas de una sagrada unión.

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, te pido tu intercesión para obtener la gracia de la humildad para mi alma; para que reconociendo la grandeza de la obra de Dios en mí pueda yo humillarme ante su presencia. Madre querida, ayúdame en los tiempos de persecución, ridiculez y ofensas para que yo pueda ofrecer los sufrimientos de mi alma por la gracia de tu triunfo; que pueda ofrecerte una mente ingenua para que mi consagración sea más provechosa a tu Inmaculado Corazón.

Ruego para que cada sufrimiento me traiga conocimientos al Divino plan de Dios para su triunfo, y que el Reino del Sagrado Corazón de tu Hijo pueda llegar a la culminación por medio de la consagración de cada corazón unido a través del tuyo.


«Si os insultan por el nombre de Cristo, felices ustedes; por que el Espíritu que comunica la gloria descansa sobre ustedes» (1 Pedro 4:14)


Coronilla de las virtudes

miércoles, 29 de junio de 2016

29 de Junio Solemnidad de San Pedro y San Pablo


Día 17. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE



«Ángel mío: La culminación de mi triunfo estará a la altura de la respuesta de mis hijos; te digo que vendrá como el viento. No verás de qué dirección viene, ni cuán cerca o lejos está, solo sentirás su roce y oirás su voz; tienes que estar listo». (Agosto 3 de 1993)

GUÍA
Sin la consagración es imposible la conexión de Dios y Nuestra Señora, al grado en que Él ha destinado que ofrezcan nuestras almas. Quien se niegue a Nuestra Señora nunca podrá alcanzar la altura donde Dios desea llevarla; estas gracias que vienen de Dios son dadas con la intención de que sean aceptadas únicamente dentro de la unión que Él ha creado.

El alma se formará en Jesús y Jesús dentro del alma, porque la cámara de los sacramentos divinos está en el seno de Nuestra Señora, donde Jesús y todos los elegidos han sido formados.

Esta es la razón por la cual nos comprometemos a la consagración a Nuestra Señora: para establecer más perfectamente la consagración de nuestros corazones a su Hijo.

DIRECCIÓN
Para ocupar nuestro lugar en el triunfo de Nuestra Señora, nosotros debemos ser como las diez vírgenes que esperan la llegada del novio; debemos esperar con las lámparas llenas de aceite y estar listos en estado de gracia para la llegada de su triunfo; mantengámonos fuertes en esta batalla final por la paz del mundo.

Cuando los golpes de la persecución nos alcancen, demos el ejemplo y permanezcamos imperturbables y alcemos en alto nuestra espada de la verdad para alumbrar el camino de los que buscan en la oscuridad. Para los consagrados a su Corazón Inmaculado todo es ocasión de mérito y consuelo.

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, ayúdame para que mi alma nunca contradiga la voluntad de Dios; permíteme esperar con la lámpara encendida la llegada de tu triunfo. Querida Madre, yo deseo corresponder a los deseos de Dios así como tú lo has hecho siempre; haz que las llamas de amor que consumieron la vida de mi Jesús en el altar de la Cruz, vengan y tomen posesión de mi Corazón entero; concédeme que esté envuelto solamente en tu amor y que solo suspire por amarte más. Todo lo espero por la intercesión de tu corazón; ¡Oh Virgen Santísima!.

«Guárdame en tu corazón como tu sello» (Cantar de los cantares 8, 6)

Coronilla de las virtudes

martes, 28 de junio de 2016

Mensaje Bíblico: ¡Señor, sálvanos, que nos hundimos!

Mateo 8, 23-27

Cuando subía a la barca le siguieron los discípulos. De pronto se levantó tal tempestad en el lago que las olas cubrían la embarcación, mientras tanto, él dormía.
Los discípulos se acercaron y lo despertaron diciendo:
—¡Señor, sálvanos, que nos hundimos!
Él les dice:
—¡Qué cobardes y hombres de poca fe son!
Se levantó, increpó a los vientos y al lago, y sobrevino una gran calma.
Los hombres decían asombrados:
—¿Quién es éste, que hasta los vientos y el lago le obedecen?

Palabra del Señor

La fe de un niño en Jesús Sacramentado cambió la vida de su familia


El sacerdote Patricio Hileman, Misionero de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento,  encargado de formar capillas de Adoración Perpetua en Latinoamérica, compartió el conmovedor testimonio de Diego, un niño de 8 años en México cuya fe en Jesús Sacramentado transformó la realidad de su familia marcada por problemas de maltrato, alcoholismo y pobreza.

“El primer mandamiento de la adoración perpetua es dejarse ‘apapachar’ por Jesús” “Es el lugar donde aprendemos a descansar en el corazón de Jesús. Solamente Jesús puede darte ese abrazo del alma”.

P. Hileman

Día 16. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE

«¿Queridos hijos: podemos ser todos uno?, les pido la unidad del alma y del corazón; las tareas que les mando realizar son de naturaleza divina; sí es cierto que yo ayudaré a mis hijos de Occidente, pero por encima de esto serán ustedes los que harán posible la culminación de mi triunfo para el plan divino de la gracia de Dios al mundo.



Queridos hijos: miren al Cielo, allá arriba, vean como el viento cuando sopla, mueve todas las nubes al mismo tiempo, el viento sólo las mueve y las lleva con la brisa del cielo a donde Dios quiere; de esta manera vendrá el Espíritu Santo. El hará volar tu alma y la llevará ante Él al unísono con mi Corazón».

Madre, ¿cómo haremos volar nuestros corazones de esta manera?

«Por medio de la consagración; ustedes serán liberados del mundo y capturados por Mí, vayan en paz y amor y el Espíritu Santo los moverá a convertir sus almas» (Marzo 23 de 1993)

GUÍA
Nuestra Señora nos llevará de la consagración al triunfo y de allí al Reino del Sagrado Corazón que es la parte de la Corredención en el plan de Dios; de esta manera seremos llevados a la hora final de la gracia. El propósito del triunfo es para preparar las almas a recibir la gracia redentora del Sagrado Corazón. La gracia de la hora final, es la gracia que será otorgada a las almas al momento de proceder a la venida definitiva del reino de Dios sobre la tierra; la hora en que la tierra volverá a su estado original. Nuestra Señora se refiere a la hora final como al segundo adviento que traerá la unión de los dos corazones.

DIRECCIÓN
Las almas consagradas no tienen una necesidad absoluta de mundo material, las cosas de la tierra se olvidan y las almas preservan su ser únicamente para Dios; por lo tanto, nosotros debemos consagrar cada nuevo día a su servicio, uniendo nuestra voluntad a su voluntad en su constante aceptación.

Lo más querido que tenemos es nuestra propia voluntad y Dios nos pide continuamente que se la ofrezcamos como un sacrificio; nada contenta más a Dios que el ofrecimiento de nuestra propia voluntad, sin reserva; feliz el alma que no tiene más voluntad que la de Dios

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, permite que mi alma sea conducida de la manera que Dios desea; te suplico Madre querida, que me hagas saber qué es lo que más complace a Dios. Ayúdame para que mi alma viva en su divina voluntad y para que así pueda traerle el sacrificio de mi voluntad propia como una ofrenda de mi unión con Él. Haz que mi alma vuelva al unísono con los deseos del Espíritu Santo, para que pueda ser llevada solamente a los lugares que Él designe.

«Yo soy la sierva del Señor; hágase en mí lo que has dicho» (Lucas 1:38)

lunes, 27 de junio de 2016

Hora de Adoración Eucarística - Padre Martín Avalos


Una hora de Adoración Eucarística guiada por el sacerdote Martín Avalos, con la acción del Espíritu Santo, para alabar a Jesús en el Santísimo Sacramento.

"Creo, espero, adoro y amo. Y te pido perdón por aquellos que no creen, no esperan, no adoran, no aman"

Día 15. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE
«Ángel mío: Dios Padre considera de suma importancia la consagración de las almas a mi Inmaculado Corazón; por esta razón, yo les pido rezar el Rosario todos los días, practicar la devoción de los primeros sábados y recurrir a mi con tus peticiones para yo exponerlas ante Él. Haz todo esto por amor a mí, que yo todo lo ofrezco por amor a ti.

Querido ángel mío, comienza cada día de esta manera:

«Oh María transforma mi corazón como el tuyo; colócale al rededor una corona de pureza adornada con virtud; toma mi corazón querida Madre consagrado como tuyo propio; preséntaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para ti. Ayúdame, ¡Oh! María, en hacer tu Corazón más conocido cada día». (Marzo 19 de 1993)


GUÍA
La consagración es un acto necesario para que se cumpla el Triunfo de Nuestra Señora. Su triunfo elevará a los creyentes al estado de culminación necesaria para el Reinado del Sagrado Corazón y juntos abrirán el paso para la causa de la Redención y Corredención que nace de la unión de los dos corazones.

Nuestra Señora nos llevará de la consagración al triunfo; y el triunfo será entonces la base para el Reino del Sagrado Corazón; dentro de estos dos corazones se encierra el plan de Dios para redimir y corredimir al mundo.

DIRECCIÓN
Al entregar nuestros corazones a la Madre de Dios no nos hagamos la ilusión de que no tenemos que pagar su precio, Ella pide ser Nuestra Madre y nosotros prometemos ser sus hijos; pero exige ciertos requisitos: primero, nosotros debemos enmendar nuestra vida y rechazar el pecado y la maldad mundana; segundo, es necesario entregarles nuestros corazones, nuestras mentes y el cuidado de nuestras almas; tercero, debemos atraer a otros para que amen su Corazón Inmaculado; por ultimo, debemos permanecer para siempre a sus pies y dar gracias incesantemente al Señor por el regalo de su propia Madre.

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, ruega para que yo obtenga la pureza del alma porque a ti se te otorga todo lo que pides; ¡Oh María!, yo encomiendo mi alma a tu cuidado maternal, alcánzame la virtud de la perseverancia para obtener la gracia divina; permíteme por medio de esta consagración recurrir a ti siempre en todas mis tentaciones y en todos los peligros de perder la vida eterna. En la hora de mi muerte asísteme y encomienda mi alma en las manos del Padre; en ti pongo toda mi confianza y mi convicción enfocadas hacia el bien de tu triunfo.

«Comprueben ahora que no he trabajado por mi solo, sino para los que buscan la sabiduría» (Eclesiastés 24:34)


domingo, 26 de junio de 2016

Oración para amar más a la Virgen María




¡María, tú cautivas los corazones!
Señora, que con tu amor y tus beneficios
cautivas los corazones de tus siervos,
cautiva también mi pobre corazón
que tanto desea amarte.
Con tu belleza has enamorado a Dios
y lo has atraído del cielo a tu seno.
¿Viviré sin amarte, madre mía?
No quiero descansar hasta estar cierto
de haber conseguido tu amor,
pero un amor constante y tierno
hacia ti, madre mía,
que tan tiernamente me has amado
aun cuando yo era tan ingrato.
¿Qué sería de mí, María,
si tú no me hubieras amado
e impetrado tantas misericordias?
Si tanto me has amado cuando no te amaba,
cuánto confío en tu bondad ahora que te amo.

Te amo, madre mía,
y quisiera un gran corazón que te amara
por todos los infelices que no te aman.
Quisiera una lengua
que pudiera alabarte por mil,
y dar a conocer a todos tu grandeza,
tu santidad, tu misericordia
y el amor con que amas a los que te quieren.
Si tuviera riquezas, 
todas quisiera gastarlas en honrarte.
Si tuviera vasallos,
a todos los haría tus amantes.
Quisiera, en fin, si falta hiciera,
dar por ti y por tu gloria hasta la vida.

Te amo, madre mía, pero al tiempo
temo no amarte cual debiera
porque oigo decir que el amor
hace, a los que se aman, semejantes.
Y si yo soy de ti tan diferente,
triste señal será de que no te amo.
¡Tú tan pura y yo tan sucio!
¡Tú tan humilde y yo tan soberbio!
¡Tú tan santa y yo tan pecador!
Pero esto tú lo puedes remediar, María.
Hazme semejante a ti pues que me amas.
Tú eres poderosa para cambiar corazones;
toma el mío y transfórmalo.
Que vea el mundo lo poderosa que eres
a favor de aquellos que te aman.
Hazme digno de tu Hijo, hazme santo.
Así lo espero, así sea.



Nota: El termino "robar" utilizado por el autor original,  fue cambiado por cautivar.

¡TE AMO VIRGEN MARÍA, MADRE MÍA!




Día 14. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE


«Ángel mío: la oración es el centro fundamental para la consagración; en la unidad de la oración Dios puede manifestarse al alma, encerrarla y guiarla de una manera especial; es por medio de la oración como nosotros podemos enfocar su voluntad.

El centro de preparación para la consagración está en la unión de la oración; la oración ha de ser la constante comunicación entre el alma y Dios, es la solitud la que permite acariciar al alma profundamente.

Rueguen para que todo les sea dado de su mano, para descargar sus corazones y para tener tranquilidad y calma; cuando sus almas hayan encontrado la profundidad de la solitud, es entonces cuando Dios podrá escribir en sus corazones… » (Marzo 18 de 1993)


GUÍA
El propósito de la consagración es para unirnos inseparablemente a Nuestra Señora; Ella en cambio, viene a unir cada alma con su Hijo quien tiene el propósito de traer la salvación a la humanidad. Todo lo que Nuestra Señora hará es aportar su donación para la misión de su Hijo en «El plan de salvación»; solamente para tomar parte en este plan es la razón por la cual Ella fue designada para seguir el flujo de gracia que viene de aquel que la envía.

En Nuestra Señora ha sido creada la manera de cumplir este plan: a Ella le fue otorgada la posición de Corredentora, todo lo que Ella pide es completar el propósito del Plan de Dios; la actuación de Nuestra Señora en el Plan total de Dios es en verdad la realización de su valor como Corredentora, la consagración a su Corazón sentará el fundamento de nuestras almas para colaborar con el Plan Universal de Dios.

DIRECCIÓN
Nuestra Señora nos recuerda que las almas que se entreguen a Ella encontrarán una vida llena de gracia y gloria eterna; así como a Ella la llaman «Estrella de Mar», la patrona que guía los barcos hacia el puerto, así Ella guiará nuestras almas a través de su portal Inmaculado hasta el Corazón de su Hijo. Por su intercesión, nuestras intenciones, oraciones y peticiones son dirigidas al Cielo de una manera especial.

El poder de su intercesión es tan grande en la manera de hacerlo que es imposible que no puedan ser escuchadas o rechazadas por su Hijo. Ella ruega continuamente por nosotros para obtener las gracias a nuestras necesidades, porque Ella está siempre dispuesta a asistir a todo el que la invoque; para obtener la salvación es suficiente pedir auxilio de sus oraciones. Por medio de esta consagración, nosotros invocamos su más poderosa intercesión que contiene la gracia de su propio corazón entretejido con el corazón de su Hijo.

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, quien contiene el poder invencible de conquistar innumerables pecadores; nadie puede resistirse a tu poder ya que el Salvador lo considera como el suyo. Querida Madre que estás unida a Dios en la salvación de los pecadores concédele a mi alma tu gran intercesión ahora y en la hora de mi muerte; yo pongo todas mis peticiones a tus pies para que tú puedas llevarlas a lo profundo del Corazón de Jesús. Consuélame en mis momentos de aflicción, protégeme en mis momentos de desesperación, ten compasión de las miserias de mi alma.

¡Oh Virgen Santa! mediadora de todas las gracias del Cielo, reina en mi corazón.

«En verdad, el Todopoderoso hizo grandes cosas para mí; reconozcan que Santo es su Nombre» (Lucas 1:49)


Coronilla de las virtudes

sábado, 25 de junio de 2016

Día 13. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE
«Queridos hijos: yo espero la respuesta de sus corazones de una manera muy especial; apelo a ellos por medio de mi Corazón Inmaculado para que sean mis hijos. Sus corazones son la alegría de mis tiempos venideros, estén cada uno de ustedes en esta extraordinaria unión. Queridos hijos yo los invito a entrar en este sagrado refugio para ser su guía y protección para un futuro próximo; por favor escuchen y reciban mi Corazón de esta manera, porque yo solo tengo un deseo; este deseo es el de conducirlos hacia la santificación y que su santidad es el deseo más grande de Dios en el Cielo».

¿Madre, dinos que es lo que más necesitas de nosotros en estos días?

«Ángel mío, yo necesito y deseo solamente un corazón abierto; rueguen por esto por encima de todo lo demás y todo puede ser y será alcanzado por cada alma.

Queridos hijos: vengan a su madre y permitan que mi triunfo llene sus esperanzas y deseos». (Octubre 1 de 1993)

GUÍA
El Hijo de Dios escogió encerrarse en el vientre de una humilde sierva; Él atrajo el esplendor de su gloria a este lugar escondido, Él glorificó a su Padre y dio su majestad a esta velada concepción, Él entregó su vida a su cuidado desde su nacimiento; durante sus treinta años ocultos y aún en la cruz Él unió sus sufrimientos a los de Ella, fue Ella quien le dio la vida, lo alimentó, lo mantuvo y luego lo sacrificó por nosotros. Él comenzó su ministerio por su humilde ruego en Caná.

El Espíritu Santo escogió hacer uso del vientre de una humilde sierva; aunque Él no hubiera tenido necesidad de Ella para llevar su fruto a la culminación. Sin embargo, al ser concebido en Ella y por medio de Ella, sucedió el misterio de gracia desconocido hasta para el más ilustrado; ¿si Dios escogió esa manera para venir al mundo, ¿Quiénes somos nosotros para merecer o siquiera pedir encontrar un camino diferente para llegar de nuevo a Él? Fue del Corazón Inmaculado de María de donde las gotas de sangre fueron impulsadas para que circularan desde su corazón a su vientre, y crear la concepción de Jesús. He aquí entonces que nosotros estamos llamados una vez más a abrir nuestros corazones y permitir que Jesús sea concebido espiritualmente dentro de nuestros corazones y de allí en nuestro ser.

DIRECCIÓN
Dios quiso crear una fuente de gracia en el Corazón de Nuestra Señora, desde las cámaras del Corazón de Ella; Él desea regar estas gracias sobre todos nosotros, Él nos invita a rendirle homenaje de la manera que Él más desea: por medio de la devoción al Corazón Inmaculado de su Madre.

Dios pide que nos consagremos al Corazón de María, Nuestra Señora no pide nada para Ella misma, solo desea que se cumplan los deseos de Dios Padre. Ella quiere traer la unidad al mundo de una manera divina. Nuestra Señora nos llama a unirnos a Jesús por medio de Ella y que cada corazón sea unido por este mismo lazo.

Esta es la obra de la gracia divina que en el final veremos como la mano de Dios. Hoy Él nos envía a su Madre para prepararnos para un tiempo que nosotros no podemos anticipar; Ella viene a desplegar un mensaje y advertirnos personalmente sobre los deseos de sus suaves caricias, y nos llevara de la mano hasta su abrazo sagrado; porque no hay caricia igual que la de una madre a su hijo.

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, guíanos en esta batalla por la culminación de tu triunfo; haz que toda la humanidad se junte para toda la eternidad en lo más profundo de tu triunfante Corazón Inmaculado, permite que crucemos el umbral del Cielo hasta el Sagrado Corazón de tu Hijo, crea en mi un corazón puro adornado de virtudes, fortaléceme en mis pruebas, envuelve mi alma en tu ternura y en los momentos de regocijo junta tu sonrisa con la mía. Querida Madre coloca mi corazón dentro del tuyo.

«Ahora pues hijos escúchenme; felices los que siguen mis caminos, escuchen mi enseñanza y háganse sabios, no lo desprecien» (Prov. 8:32-33))


viernes, 24 de junio de 2016

Día 12. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE


«Queridos hijos: les pido permiso para que se cumplan por medio de ustedes las promesas de mi Inmaculado Corazón. El obsequio de Dios Padre para un mundo de paz depende de la culminación de mi triunfo; yo deseo darles la paz interior primero porque el reflejo de la paz exterior del mundo es alimentado primero dentro del alma.

Les pido, queridos míos, que recen el Rosario por esta búsqueda de la paz; solo en la unidad de esta oración el Corazón de Dios Padre puede sucumbir ante el amor de ustedes por mí. También les pido especialmente por la consagración de la juventud de hoy; ellos son mi triunfo futuro; ellos serán las almas que manifiesten la renovación de la Iglesia de las generaciones futuras.

Hijos míos, yo les prevengo sobre su destrucción, si ustedes no hacen reparación por la maldad de la humanidad. Regresen bajo la dirección y guía del Espíritu Santo, Él se apegará a sus corazones en el momento de su consagración a mi Inmaculado Corazón.

Les aseguro que yo no traigo el comienzo de la destrucción; sino que traigo solamente la luz del comienzo de la gracia divina y la culminación de mis promesas. Ruego para que ustedes unan sus corazones al mío en este divino «Si» a Dios Padre, para que el Espíritu Santo cubra sus propias almas. Permanezcan bajo la vista y el toque del Espíritu Santo, mi amado esposo». (Marzo 14 de 1993)

GUÍA
El propósito de la venida de Jesús a la tierra fue la salvación de las almas. Nuestra Señora permaneció en completa unión con todo lo que Él hizo, y su parte como corredentora no podrá nunca ser separada; la unión entre Jesús y María es tan intensa porque fue especialmente diseñada por Dios para el plan de la redención. Cada acto y deseo que Ella expresa es para culminación de su participación como corredentora en unión de su Hijo; la razón por la cual Nuestra Señora pide la consagración de esta manera es para su unión con Jesús y su parte en el plan corredentor.

DIRECCIÓN
La pureza de intención consiste en realizar nuestras acciones con el solo propósito de agradar a Dios; es necesario saber que la buena o mala intención de nuestros actos, hacen los actos buenos o malos ante los ojos de Dios. Con los ojos del alma comprendemos la intención y con el cuerpo emprendemos la acción.

Nuestra Señora pide que todas nuestras intenciones sean sencillas, es decir; que si nuestro objetivo es solamente agradar a Dios, nuestros actos serán buenos y brillarán con la luz de la pureza; pero si nuestras intenciones son de doble sentido, es decir que si tenemos otro motivo que el de no agradar a Dios, entonces ya no serán vistas como completamente puras y se volverán mundanas.

La simplicidad santa no permite otro final que el complacer a Dios; así que la intención pura de nuestra alma en nuestras acciones les da la vida y las hará siempre agradables ante los ojos de Dios. Nuestro puro y verdadero deseo de consagración hacia Ella debe ser el mismo deseo hacia Él; entonces bajo esta luz Santa Ella podrá presentar nuestras almas ante Dios.

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, permíteme que en esta consagración yo adquiera por medio tuyo un ferviente amor hacia Dios; un amor fuerte que me haga vencer todas mis dificultades, un amor perpetuo que nunca más sea dividido, que mi corazón abierto pueda llevar el deseo de mi devoción a tu corazón.

Querida Madre, ayúdame a tener intenciones puras en todas mis acciones, simplicidad santa en cada una de sus ejecuciones y que el fin de todas ellas sea agradar a Dios, con la mente enfocada en Él solamente.

«Yo no puedo hacer nada por mi propia cuenta; para juzgar, escucho (al Padre), así mi juicio es recto porque no busco mi voluntad, sino la de Aquel que me envió» (Juan 5:30)


Coronilla de las virtudes

jueves, 23 de junio de 2016

Día 11. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE

«Queridos hijos: en estos días les pido que se concentren en su preparación para el tiempo en que sus almas recibirán gracias excepcionales. En la fiesta del día de la consagración, la gracia de Dios Padre caerá sobre ustedes como lluvia del Cielo; entonces recogeré este rebaño escogido y lo juntaré con mis pastores escogidos. Únanse en un lazo de unión en nombre de mi triunfo.


Sepan, queridos míos, que Yo deposito mi esperanza en ustedes y a ustedes confío mi Corazón, en ustedes descansa la gracia de salvación para la humanidad.

Rueguen intensamente por el vicario de mi Hijo; unan su corazón al de Él de manera especial; ofrezcan en estos días todos los sufrimientos y alegrías como el sacrificio de ustedes para la consagración por la cual harán su promesa.

Entréguense del modo más virtuoso, miren hacia su prójimo antes que a ustedes, Dios Padre ve todo lo que hay dentro de sus almas; Él recompensará el amor y la misericordia con su propio amor, El hará justicia cuando se necesite.

Les suplico que junten este poderoso ejército de mi corte por que la batalla nos espera y solamente quedan unos momentos para que comience.

Queridos míos, yo soy su Madre, quédense como mis hijos; denme sus corazones porque yo les he dado el mío, confíenme todo lo que son que yo los moldearé en lo que deben ser». (Marzo 13 de 1993)

GUÍA
Nuestros corazones son poseídos por la fuerza de esta unión; este es el momento al que Nuestra Señora se refiere como el momento del intercambio. Cuando la consagración es hecha auténticamente con verdadero amor, es imposible que el alma no sea transformada; así es verdad, que cuando una persona le dice a otra que en la consagración su vida fue transformada, realmente manifiesta un cambio verdadero.

Esto sucede porque las fuerzas que se hayan reunido en la consagración están en un estado tan perfecto que en el momento intenso de gracia se crea una transformación que tiene lugar con tal magnitud, que no podría ocurrir de otra manera.

Dios ha dispuesto que esto suceda solo en este Reino Celestial de la consagración; nosotros comprendemos que es verdaderamente deseo y voluntad de Dios que el alma complete el acto de consagración.

DIRECCIÓN
Hacer llegar el alma hasta la presencia de Dios es el fundamento de la vida espiritual que consiste en tres formas: evitar el pecado, practicar la virtud y la unión con Dios. La presencia de Dios produce estos tres efectos: preserva el alma del pecado, la guía hacia la práctica de la virtud y la mueve para unirse con Dios por medio de un amor sagrado.

Para evitar el pecado, no hay mejor manera de resistir la tentación que convencernos que Dios tiene enfocados sus ojos sobre nosotros en cada momento; si nos mantenemos siempre en la presencia de Dios, con la conciencia de que Él lee todos nuestros pensamientos, oye todas nuestras palabras y observa todas nuestras acciones, esto nos preserva de la maldad en nuestros pensamientos, palabras y acciones.

El alma que permanece bajo su presencia divina, no busca solamente agradar a los demás, sino que sólo busca agradar a Dios; de este modo la virtud crecerá en el alma.

Finalmente, el alma crecerá rápidamente en gracia por medio de la constante unidad con Dios; esta unidad contiene una regla infalible: que el amor aumenta siempre con la presencia del objeto amado.

Son estos tres dones los que vienen en la gracia infundida del espíritu Santo en tu consagración.

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, concédeme que yo te ame durante todo el resto de mi vida y que pueda ser eternamente tuyo, lleva mi corazón ante la presencia de tu hijo para que la llama de mi amor aumente. Ayuda a mi alma en la práctica de la virtud, tráele a mi corazón un abundante deseo de tener la fuerza y el coraje para convertirme en tu presencia dentro del mundo. Moldea mi alma para ser un soldado poderoso en tu corte y para desplegar la gracia de tu triunfo sobre la tierra.

Ruego, querida Madre, recibir estos dones infundidos en la venida del Espíritu Santo al momento de mi consagración.

«Que se alegren en el desierto, y que la tierra seca reverdezca y se cubra de flores la pradera. Que se llenen de flores como junquillos, que salte y cante de contento» (Isaías 35:1-2)


miércoles, 22 de junio de 2016

Día 10. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE

«Recuerda mi Ángel querido, que la verdadera devoción a mi Inmaculado Corazón es interior; es decir, viene solamente de dentro de tu corazón y es cultivado en el alma.


La perfección de la consagración es tener confianza como la de un niño en Mí, su Madre; esta confianza hace que tu alma recurra a mi Inmaculado Corazón con mucha sencillez y ternura; tú me implorarás a todas horas, en todo lugar y por sobre todas las cosas: en tus dudas para iluminarte, en tus extravíos para que encuentres de nuevo el camino correcto, en tus tentaciones para sostenerte, en tus debilidades para fortalecerte, en cada día para que yo pueda levantarte, en cada desánimo para que yo pueda consolarte, en tus cruces, afanes y tribulaciones de la vida para darte valor, para aceptar y soportar.

Estos momentos son dados a través del profundo amor en mi Corazón por ti; ven querido mío, recoge la gracia del Cielo; abre tu corazón y permite que el Espíritu Santo llene y penetre en ti plenamente. Extiende tus manos y expón tu corazón a los deseos de su toque majestuoso». (Marzo 6 de 1993)

GUÍA
En el centro del reinado de los dos Corazones, está el acto divino de la Redención; el único propósito de este acto es el de unirse a su propia unidad. Cuando el Espíritu Santo viene dentro del corazón, lo hace como divino unificador. Así como la atracción se junta en nuestro propio corazón, los dos corazones de Jesús y María se unen y la unión de ellos trae el acto de Redención y Corredención; siendo este el verdadero propósito de la consagración.

La consagración tiene como objetivo preparar el corazón para recibir a Jesús por medio del Espíritu Santo, y por este mismo, uniendo los poderes corredentores de Jesús y María; esto es lo que causa que el alma sea fructífera. En la unidad de los dos corazones viene la unión de nuestros propios corazones, ¡Una unidad muy especial de tres es creada!

DIRECCIÓN
Debemos comprender lo que significa la solitud del corazón; consiste en expulsar del alma cada afecto que no sea para Dios y en buscar en nuestras acciones solo la complacencia de su sagrado corazón. En esencia, la solitud de corazón implica que tú puedas decir con sinceridad: «Dios mío, yo te deseo a Ti solamente y nada más».

Nosotros debemos separarnos de todas las cosas, buscándolo solo a Él y así encontraremos su corazón en abundancia; no se puede buscar ni encontrar a Dios si Él no es conocido por el alma. El corazón ocupado por los afectos del mundo no puede reflejar puramente su luz divina; el alma que desea ver a Dios tiene que remover el mundo de su corazón, el alma que desea ver a Dios tiene que retirarse a un corazón abierto; un corazón simplemente enfocado a Él.

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, guía mi corazón para encontrar solo a Dios en todas las cosas y sobre todas las cosas y descansar solo cuando haya encontrado solitud; concédeme que en mi consagración, mi corazón busque esa solitud en la tranquilidad de su paz; que el Espíritu Santo consuma todos mis afectos mundanos desde lo más profundo. ¡Oh María!, mi Madre, mi refugio, concédeme la gracia de un corazón que sepa estar en soledad.

«Tú, cuando reces, entra en tu pieza, cierra la puerta y reza a tu Padre que comparte tus secretos, y tu Padre que ve los secretos te premiará» (Mateo 6:6)

Coronilla de las virtudes

martes, 21 de junio de 2016

Día 9. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE

«Queridos hijos: ¿Cómo se esconden del amor de mi Inmaculado Corazón?, vengo a traerles mi mensaje de paz dentro del mundo. Para ayudarme en esta tarea, deben permitir que yo habite dentro y a través de ustedes en sus consagraciones a mi Inmaculado Corazón; solo de esta manera podrán participar en lo más profundo de mi Triunfo. Cuando mi Corazón sea infundido en los suyos y los suyos se vuelvan míos, ustedes ganarán la victoria de la paz en la tierra.

Queridos hijos: les pido una intención en sus oraciones del Rosario; que todos los corazones se abran para responder a mi petición por esta consagración global. Lo que yo deseo más que todo, es estar con ustedes otra vez en este día. El próximo mes vendré con la abundancia de gracias del Espíritu Santo dentro de mi Corazón para prepararlos para el momento de su FIAT». (Febrero 14 de 1993)

GUÍA
El fundamento para la consagración se encuentra en un deseo magnético, este deseo atrae a Nuestra Señora hacia nosotros y a nosotros hacia Ella; por medio de esta atracción, el fundamento está puesto para continuar la preparación de la consagración.

El Espíritu Santo como el esposo de Nuestra Señora, viene del interior del corazón de Ella al nuestro; una vez que Nuestra Señora ha hecho madurar nuestros corazones, el Espíritu Santo vendrá a cosechar ese amor tan santo; porque todavía es a su Hijo a quien Ella lleva en cada corazón.

Nuestra Señora nos asegura que Ella vendrá a habitar dentro de nuestros corazones, y con Ella viene la chispa del Espíritu Santo para hacer fructífera nuestra consagración.

DIRECCIÓN
La humildad es la base y la guardiana de todas las virtudes; el Señor ha prometido escuchar todas nuestras oraciones. Al orgulloso, Él, le oye con oídos sordos y se resiste a sus peticiones; pero con el humilde, Él, es generoso más allá de toda medida; a ellos Él les abre sus manos y les concede todo lo que ellos pidan o deseen.

A través de nuestra consagración nosotros ganamos en esta gracia, pero es solo en la humildad como nosotros podemos realizar y disfrutar de nuestra promesa; con el FIAT que haremos vienen los bloques que forman el cimiento del Triunfo de Nuestra Señora dentro de nuestros propios corazones. Humilla tu alma ante el señor y espera de sus manos cualquier cosa que busques.

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, ten piedad de mí, ilumina mi alma y hazme ser y sentir lo que yo soy y lo que yo merezco. Ayúdame a descubrir que las costumbres del mundo sólo están llenas de tristezas y a encontrar los méritos del Cielo en las profundidades de la humildad.

Reina y abogada mía, asísteme para humillar mi corazón y mi alma ante la gloria de Dios, concédeme la gracia de la humildad en el momento de mi consagración para que yo pueda imitar la intensidad de tu propio Fiat

«Porque quiso mirar la condición humilde de su esclava» (Lucas 1:47)


lunes, 20 de junio de 2016

Día 8. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE

«Mis queridos hijos: no me abandonen, Yo anhelo acogerlos a todos en el calor de mis brazos; permanezcan fuertes en unidad. Satanás no puede causar daño cuando permanecemos todos unidos con mi Jesús como nuestro centro.


Les digo: vengo a llamarlos hacia una convicción, la convicción de la consagración global; vendré a recoger las cosechas de esta consagración unificada, mi corte. En la consagración a mi Inmaculado Corazón ustedes darán su «Sí» para ser escogidos y colocados a su servicio de un modo especial; ustedes están aceptando los sacrificios del triunfo, porque yo le pediré mucho a cada uno. Humillen sus almas y tomen mi mano, permítanme conducirlos a la paz; la paz de sus familias, la paz de sus países nativos y la paz en el mundo.

Queridos hijos; ábranme sus corazones a mí porque yo deseo colocar mi chispa dentro de ustedes, yo solo puedo dar lo que ustedes puedan aceptar, mientras más permitan el paso de mi mensaje a su alma, más se me permitirá llevarlos dentro a las profundidades de la comprensión.

Vivan las palabras que yo les doy; se las doy para enseñarles y para preparar sus almas para los días venideros. Vengo a ayudarles a transformar su corazón y su alma al verdadero sentido de la conversión; a la imagen de Dios.

¿Vendrán ustedes hacia a mí?, ¿Me permitirán llevar sus corazones al Padre?, Esta es la elección que ustedes tienen que hacer sin reserva, les pido que reflexionen acerca de la importancia de este día. » (Enero 10 de 1993)

GUÍA
Este acto de Consagración encontrará tu alma llena de un amor profundo; este amor es tan ardiente que llega hasta el corazón de Nuestra Señora con tanta fuerza que Ella es atraída a tu corazón. El deseo del alma de consagrarse a Nuestra Señora causa cierta atracción: un magnetismo. Es esa atracción la que lleva este intenso deseo de tu corazón a la atención de Nuestra Señora; en cuanto Ella encuentra y enfoca los deseos de tu alma, se concentra e intensifica este amor y los fundamentos para que se forme el intercambio divino.

DIRECCIÓN
El alma es como un jardín en el cual las malas hierbas crecen constantemente; entonces, tenemos que practicar la abnegación; manteniendo continuamente la pala en nuestras manos para arrancarlas y arrojarlas de nuestros corazones. Si no tu alma se volverá salvaje; una basura sin cultivar cubierta de espinas. ¿Cómo nos puede ayudar el cultivar nuestro exterior, efectuar devociones y dejar nuestro interior como un campo indomable? Es tu propia voluntad la que trae la rutina a tu alma; pero por medio de tu consagración se fertiliza la tierra. Al podar tu alma sientas las bases de las gracias en la consagración; es por medio de tus constantes esfuerzos que un jardín de pureza es creado para recibir las flores de virtud en medio de tu corazón.

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, atráeme enteramente hasta tu Hijo y ayúdame a encender en mi corazón su santo amor por el cual yo deseo ser enteramente consumido; Madre querida, toma posesión de mi corazón y cámbialo por el tuyo. Llénalo con el deseo de todo lo que es santo y bueno, ilumínalo para que esté listo y dispuesto para ejecutar la voluntad del Padre y siguiendo tu ejemplo, pueda yo encontrar la santificación; únete a mi y yo a ti con un perfecto amor que nunca pueda ser disuelto. Haz que mi corazón no sea ya más mío, sino que sea enteramente de Dios a través de las gracias infundidas en mi corazón a través de tu corazón maternal.

«Un jardín es mi hermana, mi novia» (Cantar de los Cantares 4:12)


domingo, 19 de junio de 2016

Día 7. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE

«Mis queridos hijos: vengo a convocarlos a esta misión de paz, les prometo no separarme de vuestro lado, regresar a ustedes en mi sábado de cada mes, para prepararlos y enseñarles su parte en este plan divino de gracia.

Queridos hijos míos, los llamo aquí para completar todo lo que les he pedido; la hora para la culminación de mi mensaje de paz ha llegado, reúnanse todos fielmente para su consagración con el «Sí» a Dios Padre en el día de mi fiesta. A mi se me dará el camino para hacer posible sus deseos de ayudar en esta misión; vengan todos juntos bajo la guía de mi Corazón y de mis pastores escogidos. Plantaré en ustedes la semilla de la santidad por la cual crecerá la gracia y la virtud». (Enero 1 de 1993)


GUÍA
El propósito central de la consagración es crear la unión. Nuestra Señora concederá una gracia especial para infundir esta unión; es necesario que preparemos nuestras almas para recibir esta gracia santa, de otra manera quedaremos con solo una parte de lo que Ella había intentado conferirnos. Esta gracia no se puede manifestar con la perfección que ha sido diseñada si el alma no ha preparado el vaso en que será recibida; el alma recibirá solamente el nivel de gracia que está preparada para recibir.

El alma debe entonces reconocer la intención por la cual Nuestra Señora nos trae esta gracia y la expectativa de los frutos de esta gracia; nosotros deberíamos recordar que todas las gracias son puramente dones que son conferidos con el propósito de glorificar a Dios; este es el propósito final de cada uno de los dones del Cielo.

DIRECCIÓN
No se desanimen cuando encuentren que no han llegado a la perfección que ustedes querían; si se decepcionan por las imperfecciones que desean corregir, esto sería ceder a una gran ilusión de Satanás. El alma que siempre acaricia el deseo ardiente de avanzar en la virtud y se esfuerza continuamente en seguir adelante, podrá obtener, con la asistencia divina, la perfección que se puede alcanzar en esta vida; el descorazonamiento da lugar a que se pierda la esperanza en las gracias obtenidas por medio de tu voto a la consagración; la promesa de la consagración es la marca del vínculo eterno de un puro «FIAT».

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, por estas luces interiores infundidas en mi alma por medio tuyo en el momento de mi consagración, ayúdame a recibir y ganar la gracia; que yo busque continuamente la voluntad de Dios como tú lo hiciste y a ejecutarla sin reservas. Me ofrezco totalmente para privarme de todos los apegos mundanos, a sufrir la cruz que abrazo con pasión y permanecer firme a tu lado en orden de batalla, listo para defender el Triunfo de tu Inmaculado Corazón.

«Él se fijó en la felicidad que le estaba reservada, y por ella no hizo caso a la vergüenza de la cruz» (Hebreos 12:2)

Coronilla de las virtudes



Coronilla de las virtudes

sábado, 18 de junio de 2016

Día 6. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE

«Hijos míos; junten sus corazones como uno solo, recuerden la intención de sus respuestas a mi llamado para honrar, amar y servir a la Trinidad, tres personas en una.

Los amo y deseo para ustedes solo bondad y regocijo. ¡Mucho se alcanzará para este día!; Prepárense para la batalla: la batalla final, para la armonía y la paz; manténganse fuertes y unidos, sosténganse bajo la promesa de la paz global; el Padre Todopoderoso lo ha asegurado.

El acto de consagración ha sido presentado y aceptado; la conversión espera, Él ansia poseer cada corazón para llenar cada alma con su reino. Tomen mi mano no teman, corran conmigo, no vacilen, empujen todo su ser al corazón de esta misión, deseo sus respuestas al llamado de conversión.

Queridos hijos, esto significa, no solo que ustedes se consuman, sino repartir esta chispa de amor; la unidad no puede ser creada por uno mismo, sino alcanzando los corazones de los que te rodean y haciéndote al corazón que alcanza el tuyo. La conversión se encuentra en ti por medio del reflejo de Él». (Diciembre 31 de 1992)

GUÍA
El alma reconoce que al hacer la consagración, ciertas peticiones de gracia, intercesión, guía y dirección son concedidas por Nuestra Señora; pero también es importante comprender lo que Ella nos pide a cambio. Debemos recordar que no puede haber una relación de un solo lado, debe estar presente la participación de ambos lados; nosotros no podemos seguir adelante sin saber cual es el resultado que nos espera al final. Nuestra Señora nos pide que avancemos en santidad, pero es solo por su mano como se nos da el modo para cumplirlo.

DIRECCIÓN
Es verdad que cualquier bien que nosotros hagamos viene de Dios, y que sin su gracia, nosotros no podemos ni pronunciar su nombre; comprendamos que nosotros dependemos enteramente de la gracia. Pero Dios nos ordena tomar nuestra parte y cooperar con Él en la obra de salvación; muchos desean llegar a ser santos pero quieren que Dios haga todo el trabajo y que Él los lleve a la gloria eterna sin esfuerzo o inconveniencia para ellos; pero esto es imposible, la ley divina de Dios declara que la carga debe ser llevada por los dos, para mostrar que su mano divina y nuestra cooperación son indispensablemente necesarias para crear la santidad del alma.

Al llevar esta carga, se gana el mérito de la felicidad eterna; por esto, nosotros tenemos que someter nuestras voluntades a la vivencia evangélica para así aplastar el obstáculo a la santidad.

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, confiado en la Misericordia infinita de Dios, ruego con firme confianza que pueda amarte con todo mi corazón; veo que las gracias que yo recibo, la luz, los buenos deseos y la buena voluntad que Dios me da, son el fruto de tu intercesión. Madre querida, continua intercediendo por este hijo, y ruega conmigo por mi santificación hasta que todo mi ser llegue a ser como Dios lo desea. Ruego para que mi consagración a Jesús, por medio tuyo, sea sin ninguna reserva y ruego que mi firme esperanza pueda ser realizada pronto.

«Así pues, debe brillar su luz ante los hombres para que vean sus buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los Cielos» (Mateo 5:16)


Coronilla de las virtudes

NO DIGAS PADRE



No digas PADRE,

si cada día no te portas como su hijo.

No digas Nuestro, 
si vives aislado en tu egoísmo.

No digas Que estás en el cielo
si solo piensas en las cosas mundanas.

No digas Santificado sea tu Nombre
si no lo honras con tus palabras y tus obras.

No digas Venga a nosotros tu Reino, 
si no vives y llevas la Buena Nueva.

No digas Hágase tu voluntad, 
si no la aceptas cuando es dolorosa.

No digas Danos hoy nuestro pan, 
si no te preocupas por la gente con hambre, 
sin cultura y sin vivienda.

No digas Perdona nuestras ofensas, 
si guardas rencor a tu hermano.

No digas No nos dejes caer en la tentación, 
si coqueteas con ellas.

No digas Líbranos del mal, 
si no tomas partido contra el maligno.

No digas "Amén"                                                                                           Si no has entendido ni tomas en serio las palabras del "Padre Nuestro"



viernes, 17 de junio de 2016

Día 5. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE

«Queridos hijos: ustedes están despertando al amanecer de mi Triunfo. Ruego por su unidad en la respuesta a mi llamado.

Les doy la alternativa para la paz en el mundo: pongan en práctica queridos míos, la suplica de mi Inmaculado Corazón y espero sus respuestas en la tierra donde he obtenido mi mayor victoria, Rusia. Para contestar el llamado de estos hijos a mi Corazón, extiendan sus conversiones a través de este lugar; confío en ustedes la conclusión de mi mensaje del pasado para dar victoria y efecto a mis palabras». (Diciembre 7 de 1992)


GUÍA
Primero: en la preparación para la consagración, el alma debe permanecer abierta; y el deseo fundamental de amar a Nuestra Señora debe estar presente. Este tiene que ser un deseo puro, sin complicación y sin otro motivo más que el de puro amor hacia Ella.

Segundo: El alma debe desear una reconciliación con Dios; esta gracia es otorgada en parte con la consagración misma, porque es una gracia de unidad; pero sin reconciliación, la unidad total no puede formarse, porque la plenitud de la gracia que ha sido concedida está efectivamente bloqueada. La gracia debe ser colocada dentro de lo más profundo del alma, y es solo mediante la reconciliación que la gracia de Dios puede ser recibida perfectamente; como es tan inmensa la gracia otorgada, así debe ser la reconciliación.

Tercero: el alma debe encontrar solitud (soledad) para alimentar el estado de amor por Nuestra Señora; solo en la solitud, su amor puede ser manifestado y realizado en el alma.

Cuarto: el conocimiento de las expectativas de Nuestra Señora en el alma tiene que ser ganado. Es muy fácil para nosotros saber lo que esperamos de Ella, pero muy pocas veces permitimos que las expectativas de Ella sean conocidas por nosotros. Debemos tener una comprensión clara de lo que Ella espera de nosotros; sin este conocimiento es muy difícil para el alma realizar los frutos de la consagración.

Pidamos para poder comprender las expectativas de Dios a través de Nuestra Señora, para que sean manifestadas a nuestras almas.

DIRECCIÓN
En nuestro deseo de adquirir perfección, debemos buscar frecuentemente la virtud más exaltada: la de amar a Dios más que todos los santos, sufrir más que todos los mártires, tolerar y perdonar todas las injurias, aceptar toda clase de sufrimiento por el bien de salvar un alma y efectuar actos de caridad por amor al prójimo primero. Estas santas aspiraciones y deseos crearán en nuestra alma la llama de la virtud y el reino de pureza y simplicidad; estas son bases fundamentales para la consagración.

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, ayúdame a avanzar en perfección mediante el deseo de obtener virtud y pureza; que yo pueda contemplar la bondad de Dios en mi vida y abrir mi corazón a los menos capacitados, para reconocer los favores que Él les concede; pide perdón en mi nombre por la falla de amar y honrar tu tierno corazón más fervientemente. Madre querida, átame y úneme a tu Hijo, para que yo sea enteramente suyo como Él lo desea.

«Crea en mi, Oh Dios, un corazón puro, pon en mí Espíritu firme» (Salmo 51, 12)

jueves, 16 de junio de 2016

Día 4. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE

«Ángel mío, es en la respuesta de mi llamado, como todos mis hijos reciben cada gracia que ellos imploren de mi Inmaculado Corazón. Tu convicción, puesta dentro de la Consagración a mi Corazón maternal, permite que el Espíritu Santo se mueva dentro de ti, a través de Mí.

Te lo digo otra vez para que lo recuerdes: será cuando ya no sientas la tierra bajo tus pies, cuando tú constatarás que estas en vuelo hacia mi abrazo. Ángel mío, nunca dudes de las palabras que te he dicho sobre el deseo de Dios Padre para la santa ejecución de mi triunfo: Es en esta unión concedida entre mis escogidos, y la conformidad a la voluntad de Dios, como la afirmación de la convicción será inspirada en cada uno de sus corazones» (Diciembre 7 de 1992)


GUÍA
Se necesita una gracia excepcional para llevar el alma al estado en que este intercambio celestial de corazones pueda ocurrir; se necesita un fuego abrasador. La consagración levanta el alma hasta el punto donde Dios se mueve hacia ella para elevarla por encima de la capacidad humana de amar; en esencia, Dios levantará el alma al conocimiento del Cielo.

El alma, puede moverse humanamente hasta el punto donde Dios puede corresponder a ella y atraerla hasta el momento del intercambio, pero solo Dios puede atraer el alma a este nivel espiritual. Se necesita un amor divino e intenso para causar la transformación del alma y del corazón, hasta el punto de la fusión necesaria para que se realice tal milagro.

Si la base para la consagración no está puesta dentro del alma, el alma no puede moverse libremente hasta el punto que debe alcanzar para que ocurra el intercambio. Es el esfuerzo por parte del alma, el que alimenta el deseo de amar de Nuestra Señora, pero solo Dios como mediador puede realizar el acto divino del intercambio en el acto de la consagración. La preparación debe ser vista con tanta importancia como el acto mismo de la consagración; de otra manera el alma no podrá recibir la gracia diseñada específicamente para la consagración.

DIRECCIÓN
¿Cómo es que los deseos fervientes hacen volar el alma a Dios?, los buenos deseos dan fuerza y coraje y disminuyen el trabajo y la fatiga de ascender la montaña de Dios. El que no tiene un deseo ardiente para obtener la santidad durante los tiempos difíciles, no podrá llegar nunca a la perfección.

Nosotros no debemos descansar en nuestro deseo intenso para alcanzar la santidad, sino que debemos correr continuamente para poder obtener la corona de pureza adornada con virtud; esta es una corona incorruptible que Nuestra Señora desea tanto colocar sobre nuestra alma a través de nuestra consagración a su Inmaculado Corazón.

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, ruega para que mi corazón se abra ante la gracia que lo transformará en imitación al tuyo. Haz que yo pueda obtener, por el poder del Espíritu Santo, el deseo que me mueva hacia ti y que mi corazón pueda ser conducido hacia el momento del intercambio; que sea creado un fuego abrasador que pueda arder tan brillantemente, para que el milagro de la transformación pueda envolver mi corazón y mi alma y ser levantada hasta las alturas prometidas por Dios.

« ¿Quién subirá hasta el monte del señor?, ¿Quién entrará en su recinto santo? El que tiene manos inocentes y puro corazón, el que no pone su alma en cosas vanas, ni jura con engaños» (Salmo 24, 34)

miércoles, 15 de junio de 2016

Día 3. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE
«Ángel mío, te pido que renueves tu consagración a mí de una manera muy especial. En el día de tu consagración, pido que todos mis hijos se unan a mí, que vengan todos juntos y se consagren a mi Inmaculado Corazón. Ustedes no perciben cuantas gracias hay encerradas en este Acto, anhelo llevarlos a todos en mis brazos maternales y presentarlos a Dios Padre en el Cielo. Yo te presento a mi Hijo, que es tu verdad, tu vida y el Camino hacia la vida eterna en el Cielo.

Vengo a la tierra tan frecuentemente porque el mundo está influenciado por decepciones y por maldad. Deseo guiarlos hacia el mensaje completo del Evangelio, de esta manera ustedes podrán moldear sus vidas y así ganar la corona del cielo. Te advierto, querido Ángel, el mundo sucumbirá ante las tinieblas de las grandes tribulaciones. Les ruego que todos se entrelacen con mi Inmaculado Corazón que pueda protegerlos y guiarlos a través de tanta oscuridad. Les aseguro que ustedes no saben que difícil es, queridos hijos, escapar a las trampas de maldad que Satanás les prepara. Sus seducciones se han hecho atractivas y tan sutiles que sólo mediante la unión de nuestros corazones ustedes podrán salvarse de ellas.

Cada día se hará más claro que el rebaño que está consagrado a mí Corazón y llevado en mis brazos en esta hora final, será la de aquellos que son fieles al mensaje del Evangelio, al Vicario de Cristo y que adoran la presencia de mi Hijo en la Eucaristía; estos serán envueltos en los pliegues de mi manto mediante la Consagración a mi Inmaculado Corazón.

Es esta la forma como Yo deseo guiarlos a la glorificación de la Santísima Trinidad. Ustedes encontrarán el paso por la puerta de mi Corazón y por este medio esparcirán la luz del esplendor divino. Cuando la luz que ustedes contienen sea esparcida sobre la tierra y mi parte, como portadora de esta luz se haya ya cumplido, mi Jesús reclamará el Reinado de su Sagrado Corazón y restaurará su Reino.

Con los esfuerzos más pequeños ustedes derramarán esta gloria y así permanecerá en sus manos el Triunfo y la proclamación de nuestros dos corazones entre la humanidad». (Octubre 17 de 1992)

GUÍA
La preparación para la consagración le da al alma una base para recibir una gracia excepcional, porque para que Dios conceda una gracia al alma, ésta tiene que estar preparada para recibirla. La preparación es un acto de purificación del alma y este acto de preparación debe ser completado a un nivel comparable con la grandeza de la gracia que será otorgada por Dios.

Este acto de consagración es una comunión Espiritual con Él, por medio del Corazón de María y nunca deber ser hecho a la ligera. Debemos hacer nuestra consagración con un profundo sentido de la realidad de la gracia que está contenida en este acto. La preparación que precede al acto debe ser tomada muy seriamente. El propósito de esta preparación es darle al alma una base para recibir esta gracia tan grande. Nuestra Señora dice que antes que Dios pueda conceder una gracia en toda su plenitud, el alma debe estar preparada para recibirla.

DIRECCIÓN
Lo primero que debemos buscar en nosotros es un ardiente deseo de perfección en el alma. Este es el medio por el cual se adquiere la santidad. Nuestra consagración al Inmaculado Corazón de María, nos facilita la perfección en el alma. Primero tenemos que progresar en virtud y aspirar al grado más alto de santidad por medio de nuestro propio deseo.

Los deseos santos son las alas benditas con las cuales uno escapa de los lazos mundanos. Por este medio nosotros estaremos aptos para volar hacia las alturas de perfección, donde encontraremos la paz que el mundo no puede darnos.

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, ayúdame a abrir mi alma para recibir la gracia inmensa que Dios desea concederme. Que yo me prepare con un entero conocimiento de los dones preciosos que mi alma va a recibir; que me entregue con toda sinceridad, humildad y pureza para obtener lo que Dios se digne extender sobre mí, sin que yo lo merezca.

«La voluntad de Dios es que se hagan Santos» (1 Tesalonicenses 4, 3)