viernes, 8 de julio de 2016

Día 26. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María


MENSAJE

«Queridos hijos: los he llamado aquí a mi alcoba para extenderles a ustedes esta agradable noticia de alegría. Les hago el llamado de los siglos. Los invito a convertirse en mi Triunfo. Les pido solamente ir hacia adelante a compartir la gracia que he concedido a cada uno de ustedes.

Deseo que ustedes extiendan la devoción a Mi Inmaculado Corazón por medio de la Consagración de sus corazones. Deseo que ustedes enciendan todas las almas al regalo que ustedes están recibiendo. Recuerden esto: los invito a reunirse aquí en esta alcoba, creen una unidad celestial: la unidad de Madre e hijo.

Tráiganme sus corazones el día de su consagración, vengan juntos ecuménica, universal y globalmente. Eleven sus peticiones para el cumplimiento de mi Triunfo como nunca antes. Yo estaré con ustedes.

Vendré a recibirlos dentro de mi Inmaculado Corazón, concédanme mi ardiente deseo, queridos hijos.» (Septiembre 11 de 1.993)

GUÍA
Nuestra Señora fue creada para Dios solamente y nunca ha conservado nada para Ella misma. Ella le presenta y le da todo a Dios uniéndose a Él, con mucha más perfección que el alma que está unida a Ella. Nuestra Señora es el eco de Dios. A través de su Corazón, nosotros habremos encontrado la salvación eterna; María le da vida al alma así como Ella le dio la vida a Jesús.

Ella es mediadora con las almas que son puras de corazón y buenas intenciones, y les da la razón de su ser y el poder fructificar en las virtudes con que Ella misma fue adornada. Nuestra mente será iluminada por su fe pura, el corazón será bañado por su humildad, inflamado por su caridad, hecho limpio por su pureza y hecho noble y grandioso por su constante abrazo maternal. Estos son los frutos de nuestra consagración a su Inmaculado Corazón.

DIRECCIÓN
Debemos acercarnos a Nuestra Señora con un corazón lleno de agradecimiento por las intensas e inmensas gracias y regalos vertidos en nuestra alma por su permanencia en nuestros corazones. La retribución más importante que recibimos de Nuestra Señora por nuestra consagración, es que Ella nos ama con un amor inconmensurable para el criterio humano.

Ella acoge, nutre el alma infantil, conduce y dirige cada alma personalmente. La Santísima Virgen nos defiende y protege contra nuestros enemigos y contra nosotros mismos. Finalmente, Ella intercede ante Dios Padre en el Cielo por cada alma puesta a su cuidado. Ella la preserva, la cuida, la vigila y retiene en cada corazón la gracia de su Inmaculado Corazón. Nuestra Señora vive en el centro de nuestros corazones debido a la alianza de la consagración.

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, deseo presentarte mi inmutable esperanza para la conversión. Aumenta en mí el fuego del sagrado amor. Envía tus santos ángeles a abanicar las llamas de este amor para que pueda embelesar mi corazón y hacer fructífera mi consagración. Ayúdame a orar en todos los momentos, Madre querida, para que yo pueda permanecer siempre en la presencia de tu Santísimo Hijo. Une mi alma con el Espíritu Santo para que pueda ganar la gracia de la Evangelización, de la santificación y de la oración continua.

«Alégrate, llena de gracia, el Señor esta contigo». (Lucas 1:28)


jueves, 7 de julio de 2016

Totus Tuus María

Totus tuus ego sum 
et omnia mea Tua sunt. 
Accipio Te in mea omnia. 
Praebe mihi cor Tuum, Maria.

Soy todo tuyo 
y todas mis cosas tuyas son. 
Te pongo al centro de mi vida. 
Dame tu corazón, María.

Día 25. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE


«Queridos hijos: vengo a llamarlos a la conversión en una forma muy especial. Os invito a consagraros a mi Inmaculado Corazón en la fiesta del día escogido para vuestra consagración a fin de que podáis glorificar a mi Hijo en la forma más preciosa. Fue Él, el primero en escoger mi Corazón para que fuese manifestado a vosotros y ahora Él os invita a vosotros a hacer lo mismo. Vengan a encontrarlo a Él, donde tocó por primera vez la carne de la humanidad, aquí donde la sangre mi Corazón se convirtió en su presencia en mi vientre. Es en el centro de mi corazón donde Él os espera, justo como en el momento antes de hacerse carne.

Vengan a este refugio para que yo también pueda tomarlos a cada uno de vosotros en mi vientre para convertirme en vuestra Madre y entonces seréis mis preciosos hijos. Es aquí dentro de mi Inmaculado Corazón a donde yo os llamo». (Septiembre 9 de 1.993)

GUÍA
Dios le ha confiado a Nuestra Señora el mantenimiento, administración y distribución de todas las gracias del Cielo para que así todas sus gracias y regalos pasen a través de sus manos. Nuestra Señora regala a quien Ella desea, cuando Ella quiere, en la forma que Ella quiere, y tanto como quiere las gracias de Dios, las virtudes de su Hijo y los regalos del Espíritu Santo. Por naturaleza un hijo debe tener un padre y una madre. Esto es también cierto en el ámbito de la naturaleza divina. Un Hijo de Dios lo recibe a Él como Padre y la Santísima Virgen le es entregada como Madre.

Como María le dio carne a Jesús, el Rey de los elegidos, así también Dios quiere convertirnos en hijo de esta Madre. Quien desee ser uno con Dios también tiene que recibirla a Ella como Madre por medio de la gracia, la cual Ella posee en su totalidad. Esto significa que Ella continúa pasando las gracias de Dios a todos sus hijos.

Como el Espíritu Santo es el esposo de Nuestra Señora, Él trabaja en unión con Ella y para Ella. Su mas divino trabajo es el verbo Encarnado, Jesucristo. El Espíritu Santo continúa formando a los elegidos en Ella y por Ella en una forma divina y verdadera. Así como un hijo logra satisfacer todas sus necesidades por su madre, en la misma forma nosotros, sus hijos obtenemos todas las gracias por Nuestra Sagrada Madre.

DIRECCIÓN
Debemos buscar todo nuestro refugio dentro de su Inmaculado Corazón; así entraremos en su vientre y nacemos de Ella hacia la misma luz de Cristo. Somos llevados por su cuidado al centro de esta luz para que nuestra senda hacia la santidad sea dirigida y guiada por su tierna protección maternal. En nuestra consagración le entregaremos a Ella nuestras inseguridades y debilidades y depositamos nuestra confianza dentro de su Inmaculado Corazón. Le debemos ofrecer a Ella nuestros corazones cada día y así Ella puede darnos su guía y alegría en cada obstáculo que encontremos. Finalmente, debemos entregarnos a Ella en total abandono poniéndonos completamente a su servicio. A cambio Ella coloca todas nuestras obras a los pies de su Hijo.

Por lo tanto, «debemos lograr todo por el triunfo de Ella. Debemos defender su Gloria y sus privilegios cuando sean atacados, acercar todas las almas a su cuidado y levantar la voz contra aquellos que abusan de Ella, sin esperar ninguna recompensa por nuestros pequeños servicios, excepto pertenecer al Corazón de Nuestra Madre».

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, te ofrezco la disposición de mi pequeño corazón. Enséñale la virtud y construye dentro de él un alma de pureza, de simplicidad y un espíritu infantil. Dame la fortaleza, querida Madre, para convertirme en un campeón de tu triunfo; que no descanse ni un momento, ni ahorre un minuto de oración. Tómame en tu corazón, acaricia y cuida esta alma infantil como la tuya propia. Líbrame, Madre mía, de mí mismo!.

«¡Llévame! Corramos tras de ti» (Cantar de los Cantares 1:3)


miércoles, 6 de julio de 2016

Día 24. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE 
Queridos hijos; el regalo más grande que ustedes pueden ofrecerme es la consagración a mi Inmaculado Corazón; es a través de este regalo de ustedes como Yo puedo ofrecerle este regalo a Él. 

Decir «Sí» a Dios es la contestación de todos sus ruegos a Él, porque cuando ustedes digan esta palabra con toda sinceridad, se volverá contra sus naturalezas el preguntar el ¿porqué? de su Santa Voluntad, la respuesta de ustedes deberá ser ¿cómo? quiere Dios que hagamos su voluntad y entonces Dios podrá revelarla solución a cada problema. 

Imitar a mi Inmaculado Corazón es seguir su Sagrada Voluntad y desear cumplir cada deseo de su Sagrado Corazón. Reflejar mi Corazón es volverse lleno de gracia, practicar la virtud y mantenerse en estado de pureza. 

Entréguenme sus corazones y yo les prometo darles todas las gracias que Dios me ha otorgado a mí. Además, esto significa dejar sus corazones a mi cuidado eterno. El «Sí» que Dios desea es el «Sí» de la eternidad. Por tanto, hijos míos, este sí debe ser renovado cada día. Vayan ahora y háblenle a todos sobre los regalos que yo deseo que todos reciban».(Septiembre 8 de 1.993) 

GUÍA 
Debemos recordar dejar nuestros corazones al cuidado maternal de Nuestra Madre, nosotros conocemos la magnitud de su victorioso Corazón Inmaculado, estamos invitados a una celebración de increíbles proporciones; una conquista de corazones con una dimensión imposible de medir. 

Esta coalición formada entre el Inmaculado Corazón de María y nuestro corazón es tal que trae regocijo y tribulación. Nuestra Señora pide mucho del alma que tiene la alianza con Ella. 

Por medio de nosotros lograremos el cumplimiento de sus suplicas a Dios Padre. Debemos comenzar a preguntar «¿cómo?» en todo lo que El pida. En nuestra consagración descartamos la necesidad de preguntar «¿por qué?» a Él. Es la profundidad de nuestra sinceridad lo que nos permite abrir más nuestros corazones para comprender la Santa Voluntad de Dios, debemos entregamos con alegría a convertimos en el reflejo de este Corazón majestuoso. 

DIRECCIÓN 
Consuélate en los sufrimientos de las pruebas de tu consagración, con la esperanza del paraíso; aceptamos nuestras cruces con paciencia para que nuestros sufrimientos puedan ser meritorios. Para ganar el Cielo toda labor en la tierra es pequeña, sería poco sufrir todas las penas de la tierra por el disfrute de un solo momento en el Cielo. 

Cuanto más debemos abrazar las cruces que Dios nos manda sabiendo que los cortos sufrimientos aquí, nos ganarán una felicidad eterna. No debemos sentir tristeza, sino consuelo de Espíritu cuando Dios nos manda las pruebas aquí abajo. Los que pasan a la eternidad con los más grandes meritos, recibirán los más grandes premios. A cuenta de esto, Dios nos manda tribulación. Las virtudes, que son las fuentes del mérito, son practicadas solamente con hechos hechos. 

Los que tienen más frecuentes ocasiones de pruebas hacen más actos de paciencia; los que son insultados tienen mayores oportunidades de practicar la humildad, benditas las almas que sufren aflicción con paz, pues ellas, por estos méritos recibirán la corona de la gloria. Ellas son las almas que ganarán el centro de la virtud y la corona de la pureza. 

El triunfo del Inmaculado Corazón de María garantiza todos los méritos del Cielo, porque verdaderamente traerá las pruebas para así ganar la gracia. 

MEDITACIÓN 
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, ruego tener las fuerzas para sobrellevar las aflicciones con las cuales Dios probará mi amor. Que los méritos del Cielo permanezcan imbuidos en mi mente y que la llama del amor sagrado permita a mi alma alcanzar la gloria eterna. Envía tus ángeles, Madre querida, para proteger y cosechar este corazón consagrado. Me abandono a tu cuidado compasivo, solo deseo ser tu hijo. Guarda mi espíritu con tu manto de protección, ayúdame, Virgen Santísima a buscar ayuda y refugio en ti. 

«Es verdad, me parece que los que sufrimos en la vida presente no se puede comparar con la gloria que ha de manifestarse después en nosotros» (Romanos 8:18) 

martes, 5 de julio de 2016

Día 23. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE 

«Ángel mío, vengo para asegurar tu corazón en la intención y en la dirección de mi petición colocada dentro de ti. Querido, el llamado que pido compartas, no es por título ni por área geográfica. Mi única misión en estos días es traer la unión a todos los corazones y guiarlos a un abrazo con mi Hijo a través de la consagración a mi Inmaculado Corazón y su origen esta en el Cielo. Yo les concederé a todos el realizar éste esfuerzo, pero necesito los corazones de ustedes. 


Deseo que tú pongas ante mis hijos, tus hermanos, el llamado a ser uno bajo la bandera de mi Inmaculado Corazón y de su Triunfo. Vengan juntos ahora como yo lo he pedido, ya que desconocen el impacto global de mi Corazón sobre el mundo en estos días. Por favor acepten la gracia que tanto deseo concederles. Estoy aquí para ser su refugio, no tengan miedo de este deseo». (Septiembre 7 de 1.993) 

GUÍA 
Nuestra Señora nos suplica que seamos consagrados a su Inmaculado Corazón y recibir y vivir un llamado que nunca antes fue hecho. Ella nos pide este día abrir nuestros corazones y permitir que la gracia del Cielo fluya como una corriente en cada uno de nuestros corazones. La grave naturaleza de su voz permanece una vez más en la serenidad de todos los deseos de Dios para lograr que sean conocidos hoy. 

Este llamado es de tal magnitud que nosotros no podemos medirlo, Ella nos habla de la importancia de estos tiempos, nosotros estamos a punto de recibir la gracia de Dios como nunca antes; así el tiempo de gracia en que estamos es de una dimensión extraordinaria. 

Ella pide que unamos nuestros corazones al de Ella sin vacilación, sin reserva, o sin dispensa; que nos abandonemos a Ella totalmente. A pesar de todo lo que Ella le ha dado al mundo en el curso de los siglos, muy especialmente en el curso de nuestra vida, nosotros continuamos creyendo firmemente que nuestros corazones están mejor cuidados por nosotros mismos. 

DIRECCIÓN 
Tanto como nuestro pobre y frágil corazón sea capaz, nosotros estamos llamados a buscar los deseos de Dios que serán realizados a través de nuestra consagración. Mateo 7:2) 

¿A qué altura está llamada a volar nuestra alma?. Estamos invitados al Reino de una Coronación Celestial; por lo tanto debemos prometer primero nuestros corazones a su Sagrado abrazo. Debemos abandonar nuestras almas para que sean adornadas tanto con penas como con alegrías. Se nos pide que relevemos nuestros deseos y que resistamos a nuestra voluntad, para así poder estar vacíos, para después ser llenados con voluntad. 

En la diaria aplicación de nuestra consagración debemos encontrar un crecimiento de virtudes y gracias; marcas a las almas vírgenes que pertenecen a su toque majestuoso. 

MEDITACIÓN 
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, consume mi alma en Dios a través de tu abrazo maternal. Concédeme a través de la meditación que la virtud pueda impregnarme y guiarme a una imitación de su estado de gracia. Enciende mi corazón cada día para comprender más profundamente este divino plan de Dios. Cultiva en las profundidades de mí ser el anhelo de verdad y de justicia. Levanta la conciencia de mi alma a las alturas que Dios ha querido para ella. Anímame, querida Madre, a pertenecer al Cielo y permanecer con mis pies por encima de todo el mundo sin tocarlo. Amén. 

«Tu palabra es antorcha de mis pasos y luz en mi camino» (Salmo 119:105)

Coronilla de las virtudes

lunes, 4 de julio de 2016

Día 22. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE
«Ángel mío, escucha como nunca antes y comprende. Hoy Dios desea cumplir lo que comenzó en Fátima, el mundo esta al borde de recibir la gracia del poder del Cielo como nunca antes. Dios desea donar a cada alma las posibilidades de ganar lluvia de gracias que El envía del Cielo. Mi Triunfo es la unión mística de los corazones, una gracia que no puede ser vista ni oída, sino solo sentida en las profundidades del alma. Se sincero en esta misión celestial, necesito tu corazón ahora más que nunca, a través de ti vendrán un canal de gracia sobre todos aquellos mis hijos que esperan con corazón abierto.



Esta ola de gracia vendrá a inundar el alma y todas las impurezas pueden ser lavadas solamente si uno lo desea sinceramente. Te doy la llave para recibir esta gracia, ésta se encuentra en una sencilla palabra en medio del corazón. Decir «Sí» permite que tu alma florezca y que se le infunda la virtud. Os invito para que cada corazón responda de la manera más deseada por Dios Padre: ser consagrado a Mi Inmaculado Corazón, porque esto no solo abre sus corazones hacia mí, sino que los abre hacia El, que es lo más importante. 

Lucha con todas tus fuerzas para que todas las almas sean tocadas con este ruego del Cielo. El más ardiente deseo de Dios Padre es que todas las multitudes sobre la tierra se junten como un lazo sagrado de unidad. Únanse como nunca antes, junten corazón con corazón para que esta unión de millones resuene en una sola voz: responde universal y ecuménicamente al llamado a ser consagrado a mi Inmaculado Corazón y a mi abrazo Maternal (Septiembre 4 de 1.993)

GUÍA
La consagración es la verdadera unión mística de los corazones, es la unidad que transforma y convierte. Es una infusión de gracia tan intensa que hace imposible que el alma pueda permanecer como antes de hacer esta promesa. Una ola de virtud caerá sobre el alma lanzándola a un ardiente deseo de agradar a Dios en este acto de culminación y por la dedicación a los tiernos deseos de su Madre.

Como sabemos que su reino desciende del reinado de Ella, nosotros trabajamos la unión de los corazones, para la unión de nuestros corazones hasta el centro de esta divina unión, por medio de la consagración. De esta manera la unidad es creada por naturaleza divina y si permanecemos unidos a su Corazón Inmaculado, también estaremos unidos a todos los corazones consagrados a Ella, entonces nosotros seremos participantes de una unión universal de corazones por medio de su corazón maternal.

DIRECCIÓN
Nosotros debemos tomar muy seriamente ésta promesa. Para recibir tal abundancia de gracias debemos ir con el corazón lleno de agradecimiento; debemos renovar nuestra consagración diariamente implorando el auxilio de Nuestra Señora para todo lo que el resto del día nos pueda traer. Debemos esforzarnos cada día para extender la devoción de la consagración al Inmaculado Corazón de María a todas las almas que esperan el Triunfo de su misión. Nosotros estamos obligados a corresponder globalmente a su llamado.

Es así como nosotros debemos luchar para extender su deseo para que todos los corazones permanezcan unidos, esto es también un llamado a toda la humanidad. El día de nuestra consagración debe ser un día de Triunfo y exaltación, siempre que cada alma esté dedicada totalmente a Dios, a su propia santificación y que sacrifique todo para atraer otra alma a la misma conciencia de estas alturas.

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, concede a mi alma el don de la gracia para obtener un ardiente deseo de sinceridad, pureza y simplicidad! En estos dones del alma me será posible retener la inocencia de mi consagración. Ayúdame a luchar con todas mis fuerzas para preservar lo que ya poseo, la genuina respuesta a tu llamado. Que todos los que yo encuentre, reciban el genuino regalo de tu Corazón a través de mi, que los favores que yo reciba por mi unión contigo sean, querida Madre, como una ofrenda mía para todos. Acudo a tu Corazón Inmaculado para continuar dirigiendo mi alma en la búsqueda de la serenidad y tranquilidad.

«Porque de la manera que juzguen, serán juzgados y con la medida con que midan, serán medidos»

domingo, 3 de julio de 2016

Día 21. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE
«Ángel mío: yo te traigo el goce del Corazón de mi Hijo; regocijémonos por todo lo que hemos alcanzado en este tiempo, y pido que todos permanezcan fieles a esta gracia divina del Cielo; si todos permanecemos como uno, el Plan de Dios no podrá ser destruido por la influencia del orgullo.

Vengo Para traer la abundancia de los bienes del Cielo; Dios Padre me envía con la gracia de estos bienes preciosos para ser conferidos al alma, el halo de pureza adornada con todas las virtudes. Es mi deseo colocar esta corona sobre cada uno de los corazones, que se arrodillen ante mí altar para entregarme su corazón.

Les pido a cada uno de ustedes convertirse como signo de unidad para todo el mundo; esta es la señal sempiterna de Dios, tres en uno, de mí todo es posible pero sólo si me dan su corazón.

Dios dará todo para llevar a cabo su plan, debo decirles que estos tiempos son muy urgentes, muy pronto el mundo espera una transformación de tal grado que no es posible imaginarse; es la hora de abrirse el Cielo sobre la tierra y las puertas del infierno serán cerradas y removidas, es la unión de los corazones, sus corazones, hacia la unión con nuestros dos Corazones; ruego que tú aceptes mí suplica de reconciliación, unión y paz, esto es lo que te espera en mi corazón. » (Septiembre 1 de 1993)

GUÍA
Esta es la era de la gracia divina, está en medio de nosotros para penetrarnos profundamente con la bondad de la Misericordia de Dios. Un Padre amoroso y extraordinario se ha dignado enviarnos una Madre porque Él conoce bien la ternura que hay en sus caricias; con su infinita sabiduría, Él ha escogido darnos este regalo. El corazón de Jesús fue derretido muchas veces bajo la dulzura de la sonrisa de su Madre; Él encontró confort y protección en sus brazos y sabiduría en sus palabras. ¿Cuánto ha debido amarnos para que también nosotros experimentáramos esos mismos momentos?

Su dirección en los momentos de extravíos, su sonrisa en los momentos de alegría o sus lágrimas que se mezclan con las nuestras en los momentos de pecado; el modo como enseña una madre es un regalo de amor, mantener cerca el corazón de una madre nutrirá y ayudará a lo largo del camino. Ella nos llama de una manera muy suave y cariñosa hacia la misión de su triunfo y hacia lo profundo de su triunfante Corazón Inmaculado, nuestra consagración es nuestro Si puesto a su servicio.

DIRECCIÓN
En la consagración de nuestros corazones, nosotros nos afirmamos en una unidad eterna y también aceptamos los sacrificios de esta misión; es la misión de la luz, de la verdad que es recibida con desdén y disgusto por el mundo. Nosotros no debemos exponernos a lo que no sea la verdad; también debemos reconocer que un esfuerzo a medias no sirve de mucho en esta misión, este es un llamado a la convicción, una firme e inflexible creencia en el triunfo del Inmaculado Corazón de María. Debemos buscar cada día esta seguridad en nuestra alma.

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, haz que yo pueda reposar en la grandeza de tu triunfo; acepta mi plegaria de reconciliación en unión con la paz de mi corazón y de mi mente y lleva este deseo a Dios Padre. Ruego para que mi alma sea tan pura que su brillo ciegue la maldad y lleve la gracia a los que poseen igual necesidad.

Abre mi corazón, querida Madre, cada día más y no permitas que se cierre ni siquiera un momento, penetra en su profundidad y descubre todos los rincones escondidos de mi corazón para que no quede ninguna imperfección; te ruego que obtengas la victoria dentro de mi propio corazón primero, para luego llevar esta gracia a todo el mundo.

«Señor, Dios de Israel, dame las fuerzas en este momento» (Judith 13:7)

sábado, 2 de julio de 2016

Día 20. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE
«Ángel mío, ángel mío: que feliz está mi Corazón; en este momento se ha revelado mi triunfo, les he dicho que mi triunfo siempre lo iban a sentir primero en el corazón; yo lo he sentido en sus corazones hoy. Ustedes están más cerca y más fuertes en mí por medio de su consagración; como yo les he dicho: El Espíritu Santo hace esta promesa fructífera.

La consagración es un acto de unión y de transformación de nuestro interior hacia Dios primero y después hacia todo lo que Él ha creado; ahora les pido que pongan toda su concentración en Mi corazón solamente. Esta consagración debe ser constante, para que yo pueda siempre estar presente en ti; debes encontrar tu fuerza dentro de tu corazón.

Corazón mío, ángel mío; busca como lo ha hecho cada uno, encontrar mi Corazón Inmaculado; sigue adelante cuando lo encuentres, este es el verdadero don de la gracia que yo les he prometido y que les dije se les revelará por completo; esta es mi promesa solemne: ustedes sólo necesitan lo que se encuentra en mí, esta es la unión de la Trinidad hacia la cual yo los guío.

Encuentra la confianza y la solución para cada decisión en mi Inmaculado Corazón; les aseguro que por eso yo soy su refugio, a través de ustedes les doy la intensidad de esta gracia con el propósito de unidad, para que encuentren en mí, la solidaridad y el sentido de dirección.

Vengo a traerles esta dirección ahora, en tal forma que en este corto tiempo pueda llevar a feliz término todo lo que sea necesario y más allá de su comprensión, tratad de encontrar solamente lo que yo les he dicho y todo será realizado según los deseos de Dios. Recuerda que permanecer conmigo es como ser uno con mi Inmaculado Corazón y con el Corazón de mi Hijo».(Agosto 29 de 1993)

GUÍA
La consagración viene a ser una perfecta renovación de los votos bautismales. Antes del bautismo, estuvimos entregados a la maldad, mientras que en el bautismo hemos sido dados a Jesús; en nuestra declaración de la consagración y en la renovación de estos votos, estamos siendo entregados a Jesús por medio de Nuestra Señora; de esta manera, al rendirle honor a Él se lo rendimos a su más grande creación de gracia. Perteneciendo a Nuestra Señora, le pertenecemos también a Él.

DIRECCIÓN
Dios siempre desea hablarle al corazón y no a la mente; la mente está llena de mucha más voluntad propia, mientras que nuestros corazones permanecen en el umbral del alma. En esencia, cuando Nuestra Señora nos pide abrir nuestros corazones, también nos pide abrir nuestras almas para recibir su gracia; por medio de la consagración, nosotros descubrimos como su Corazón palpita dentro del nuestro, para transmitir esa fuerza que Ella adquirió a través de sus propias pruebas y sufrimientos.

Por este acto somos transformados interiormente; nuestra alma está moldeada para ser un receptáculo de gracias, así como Dios se lo pide a Nuestra Señora, Ella nos pide que mantengamos nuestro corazón fijo en su Corazón Inmaculado, porque por medio de esta decisión ganamos su protección y estaremos siempre envueltos en su abrazo maternal; en nuestras tareas diarias busquemos siempre a su Inmaculado Corazón, en Ella encontraremos refugio.

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, ruego con toda la intensidad de los deseos de mi corazón, encontrar refugio en tu Inmaculado Corazón y ruego siempre que yo sepa recurrir a ti para todas las cosas. Que tú me guíes y me des tu protección para encontrar mi solidaridad y mi punto de dirección.

Enséñame Madre querida, a encontrar tu Corazón en todo lo que piense, diga y haga; inunda mi corazón con los goces de tu triunfo para que ellos me sostengan cuando llegue el momento de la tribulación, dirige esta alma errante para llegar hasta el fondo de tu Corazón donde tu me ofreces el amor, la consolación y la compasión de la Santa Trinidad.

«A esto han sido llamados; pues Cristo también sufrió por ustedes, dejándoles un ejemplo con el fin de que sigan sus huellas» (1 Pedro 2:21)

viernes, 1 de julio de 2016

Día 19. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE

«Para llegar a ser un hijo de mi triunfo, se necesita una metamorfosis del corazón; esto requiere una gracia extraordinaria en el alma, una unión de naturaleza divina. La batalla está revelada ya, ahora todos deben escoger de qué lado van a estar de alianza; no existe un área neutral, si no me permites poseer tu corazón te prometo que Satanás no permitirá que se quede dormido, y el lo poseerá en el momento en que éste se me niegue.

Te digo que es verdad que mi triunfo traerá futuras consecuencias sobre el mundo; el mundo necesita hoy más que nunca de la oración para alcanzar la unidad, no de las manos, sino de los corazones; es necesario que cada hijo comprometido en este plan divino una su corazón al mío, solo así se unirán todos los esfuerzos.

Recuerda que el orgullo es el mayor adversario del hombre, es la semilla de la discordia y de la ilusión; el tiempo es tan crítico ahora, que yo no puedo expresarte la importancia de tus sinceros esfuerzos en estos días».(Agosto 21 de 1993)


GUÍA
Nuestra perfección consiste en ser moldeados, unidos y consagrados a Jesús; para hacer esto, debemos buscar la manera de cumplir con estos requisitos. Si deseamos ser consagrados total y completamente en unión con Jesús, debemos seguir el camino hacia Él, diseñado para este propósito especifico.

Si el alma de Nuestra Señora es la que estaba más en conformidad con Jesús, no hay nada más natural que llegar por medio de Ella a una profunda conformidad por Dios. La ruta para llegara esta perfecta unión es por medio de la consagración; mientras más unidos estemos con Ella, más profunda será nuestra unión con su Hijo, de modo que la perfecta consagración a Dios sólo es completa por medio de nuestra consagración al Corazón Inmaculado de Nuestra Señora.

DIRECCIÓN
Nosotros debemos sentir regocijo en nuestra consagración por el bien que se difundirá a todos en pro del triunfo de Nuestra Señora.

Debemos reconocer: ¿cuándo nos hemos extraviado de la caridad ejemplar de Nuestra Señora?, ¿hemos sufrido más por los demás que por nosotros mismos?, ¿tenemos envidia del éxito de los demás creyéndolos desmerecedores, tal vez porque lo consideramos un obstáculo para nuestro propio avance?; La consagración a Nuestra Señora nos ayuda a avanzar en caridad hacia el bien de los demás.

El triunfo vendrá cuando busquemos el ejemplo de Nuestra Señora dentro del mundo; sin embargo, Satanás vendrá a apartarnos de este santo intento; por esto, debemos fortalecernos cada día más, para sentir siempre el fervor que experimentaremos al momento de la penetración del Espíritu Santo en nuestras almas, de acuerdo a la promesa de Nuestra Señora al pronunciar nuestro fiat.

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, ayúdame a permanecer siempre como en el momento de mi consagración y que busque siempre dar el amor de Dios por medio de la caridad a todo los que yo encuentre; deseo no ver las faltas que Satanás exagera en los demás, que todos sean para mí como tus hijos queridos, así como tú has hecho conmigo.

Destierra de mi alma el pecado del orgullo, que no me deje llevar por ilusiones y engaños creados por Satanás; deseo buscar el corazón de cada persona para que con nuestras obras juntemos nuestros corazones por el bien de tu triunfo.

Madre querida; tu triunfo, es una gracia de amor y unidad movida por la acción de Espíritu Santo para crear una metamorfosis dentro de mi corazón; Virgen Santa, posee mi corazón para que no caiga en las garras de Satanás.

«En realidad, Dios no está lejos de cada uno de nosotros, pues en Él vivimos, nos movemos y existimos» (Hechos 17:28)

Coronilla de las virtudes

jueves, 30 de junio de 2016

Día 18. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE

«El centro de mi misión es traer todos los corazones a un estado de unidad; unidad es ser un corazón, tener la mente puesta solamente en la imitación de mi Inmaculado Corazón. Este es el camino a la santidad que mi Jesús perfeccionó en mí. Vengo a traerles todo lo que fue creado en mí y todo lo que yo aprendí; amen sólo lo que es santo y bueno y no sucumban ante la idea de pecar.

Les digo que para alcanzar la más profunda paz y el amor de Dios, hay que dar la vida por la luz de esta misión; la unidad es el Espíritu de mi triunfo y la luz de mi misión es la paz, el cumplimiento de este plan de gracia divina está en la conversión de los corazones y ésta es la respuesta que yo les pido». (Agosto 10 de 1993)

GUÍA
Jesús escogió a Nuestra Señora como compañera inseparable de su vida, de su muerte y de su poder en el Cielo y sobre la tierra; según su majestad, Él le dio a Ella por medio de la gracia todos los derechos y privilegios del Reino. Por medio de esta unión celestial y por su puesto en la Trinidad, Jesús concede a Nuestra Señora las gracias divinas de compartir completamente todo lo de Él y en igual medida, este es el objeto de la Inmaculada Concepción.

DIRECCIÓN
Busca alegría en tu consagración; cuando te humillen y te traten como último, cuando seas objeto de ridículo y tratado como tonto, cuando seas censurado aunque sea sin motivo, no trates de excusarte, no busques ser excusado por otros, no pongas obstáculos cuando otros revelen tus faltas, cuando recibas una humillación no busques de quien viene; y si lo descubres, ten cuidado de no reprochárselo y no demuestres que lo sabes, al contrario, inclúyelo en tus oraciones por los demás, busca una unión humilde con Dios.

Responde con la gracia de tu consagración a ser como uno en la misión de Nuestra Señora. El triunfo de su Corazón Inmaculado en nosotros sólo se podrá encontrar cuando tú te consideres como nada, porque es entonces cuando Dios llevará tu alma hasta las alturas de una sagrada unión.

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, te pido tu intercesión para obtener la gracia de la humildad para mi alma; para que reconociendo la grandeza de la obra de Dios en mí pueda yo humillarme ante su presencia. Madre querida, ayúdame en los tiempos de persecución, ridiculez y ofensas para que yo pueda ofrecer los sufrimientos de mi alma por la gracia de tu triunfo; que pueda ofrecerte una mente ingenua para que mi consagración sea más provechosa a tu Inmaculado Corazón.

Ruego para que cada sufrimiento me traiga conocimientos al Divino plan de Dios para su triunfo, y que el Reino del Sagrado Corazón de tu Hijo pueda llegar a la culminación por medio de la consagración de cada corazón unido a través del tuyo.


«Si os insultan por el nombre de Cristo, felices ustedes; por que el Espíritu que comunica la gloria descansa sobre ustedes» (1 Pedro 4:14)


Coronilla de las virtudes

miércoles, 29 de junio de 2016

29 de Junio Solemnidad de San Pedro y San Pablo


Día 17. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE



«Ángel mío: La culminación de mi triunfo estará a la altura de la respuesta de mis hijos; te digo que vendrá como el viento. No verás de qué dirección viene, ni cuán cerca o lejos está, solo sentirás su roce y oirás su voz; tienes que estar listo». (Agosto 3 de 1993)

GUÍA
Sin la consagración es imposible la conexión de Dios y Nuestra Señora, al grado en que Él ha destinado que ofrezcan nuestras almas. Quien se niegue a Nuestra Señora nunca podrá alcanzar la altura donde Dios desea llevarla; estas gracias que vienen de Dios son dadas con la intención de que sean aceptadas únicamente dentro de la unión que Él ha creado.

El alma se formará en Jesús y Jesús dentro del alma, porque la cámara de los sacramentos divinos está en el seno de Nuestra Señora, donde Jesús y todos los elegidos han sido formados.

Esta es la razón por la cual nos comprometemos a la consagración a Nuestra Señora: para establecer más perfectamente la consagración de nuestros corazones a su Hijo.

DIRECCIÓN
Para ocupar nuestro lugar en el triunfo de Nuestra Señora, nosotros debemos ser como las diez vírgenes que esperan la llegada del novio; debemos esperar con las lámparas llenas de aceite y estar listos en estado de gracia para la llegada de su triunfo; mantengámonos fuertes en esta batalla final por la paz del mundo.

Cuando los golpes de la persecución nos alcancen, demos el ejemplo y permanezcamos imperturbables y alcemos en alto nuestra espada de la verdad para alumbrar el camino de los que buscan en la oscuridad. Para los consagrados a su Corazón Inmaculado todo es ocasión de mérito y consuelo.

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, ayúdame para que mi alma nunca contradiga la voluntad de Dios; permíteme esperar con la lámpara encendida la llegada de tu triunfo. Querida Madre, yo deseo corresponder a los deseos de Dios así como tú lo has hecho siempre; haz que las llamas de amor que consumieron la vida de mi Jesús en el altar de la Cruz, vengan y tomen posesión de mi Corazón entero; concédeme que esté envuelto solamente en tu amor y que solo suspire por amarte más. Todo lo espero por la intercesión de tu corazón; ¡Oh Virgen Santísima!.

«Guárdame en tu corazón como tu sello» (Cantar de los cantares 8, 6)

Coronilla de las virtudes

martes, 28 de junio de 2016

Mensaje Bíblico: ¡Señor, sálvanos, que nos hundimos!

Mateo 8, 23-27

Cuando subía a la barca le siguieron los discípulos. De pronto se levantó tal tempestad en el lago que las olas cubrían la embarcación, mientras tanto, él dormía.
Los discípulos se acercaron y lo despertaron diciendo:
—¡Señor, sálvanos, que nos hundimos!
Él les dice:
—¡Qué cobardes y hombres de poca fe son!
Se levantó, increpó a los vientos y al lago, y sobrevino una gran calma.
Los hombres decían asombrados:
—¿Quién es éste, que hasta los vientos y el lago le obedecen?

Palabra del Señor

La fe de un niño en Jesús Sacramentado cambió la vida de su familia


El sacerdote Patricio Hileman, Misionero de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento,  encargado de formar capillas de Adoración Perpetua en Latinoamérica, compartió el conmovedor testimonio de Diego, un niño de 8 años en México cuya fe en Jesús Sacramentado transformó la realidad de su familia marcada por problemas de maltrato, alcoholismo y pobreza.

“El primer mandamiento de la adoración perpetua es dejarse ‘apapachar’ por Jesús” “Es el lugar donde aprendemos a descansar en el corazón de Jesús. Solamente Jesús puede darte ese abrazo del alma”.

P. Hileman

Día 16. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE

«¿Queridos hijos: podemos ser todos uno?, les pido la unidad del alma y del corazón; las tareas que les mando realizar son de naturaleza divina; sí es cierto que yo ayudaré a mis hijos de Occidente, pero por encima de esto serán ustedes los que harán posible la culminación de mi triunfo para el plan divino de la gracia de Dios al mundo.



Queridos hijos: miren al Cielo, allá arriba, vean como el viento cuando sopla, mueve todas las nubes al mismo tiempo, el viento sólo las mueve y las lleva con la brisa del cielo a donde Dios quiere; de esta manera vendrá el Espíritu Santo. El hará volar tu alma y la llevará ante Él al unísono con mi Corazón».

Madre, ¿cómo haremos volar nuestros corazones de esta manera?

«Por medio de la consagración; ustedes serán liberados del mundo y capturados por Mí, vayan en paz y amor y el Espíritu Santo los moverá a convertir sus almas» (Marzo 23 de 1993)

GUÍA
Nuestra Señora nos llevará de la consagración al triunfo y de allí al Reino del Sagrado Corazón que es la parte de la Corredención en el plan de Dios; de esta manera seremos llevados a la hora final de la gracia. El propósito del triunfo es para preparar las almas a recibir la gracia redentora del Sagrado Corazón. La gracia de la hora final, es la gracia que será otorgada a las almas al momento de proceder a la venida definitiva del reino de Dios sobre la tierra; la hora en que la tierra volverá a su estado original. Nuestra Señora se refiere a la hora final como al segundo adviento que traerá la unión de los dos corazones.

DIRECCIÓN
Las almas consagradas no tienen una necesidad absoluta de mundo material, las cosas de la tierra se olvidan y las almas preservan su ser únicamente para Dios; por lo tanto, nosotros debemos consagrar cada nuevo día a su servicio, uniendo nuestra voluntad a su voluntad en su constante aceptación.

Lo más querido que tenemos es nuestra propia voluntad y Dios nos pide continuamente que se la ofrezcamos como un sacrificio; nada contenta más a Dios que el ofrecimiento de nuestra propia voluntad, sin reserva; feliz el alma que no tiene más voluntad que la de Dios

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, permite que mi alma sea conducida de la manera que Dios desea; te suplico Madre querida, que me hagas saber qué es lo que más complace a Dios. Ayúdame para que mi alma viva en su divina voluntad y para que así pueda traerle el sacrificio de mi voluntad propia como una ofrenda de mi unión con Él. Haz que mi alma vuelva al unísono con los deseos del Espíritu Santo, para que pueda ser llevada solamente a los lugares que Él designe.

«Yo soy la sierva del Señor; hágase en mí lo que has dicho» (Lucas 1:38)

lunes, 27 de junio de 2016

Día 15. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE
«Ángel mío: Dios Padre considera de suma importancia la consagración de las almas a mi Inmaculado Corazón; por esta razón, yo les pido rezar el Rosario todos los días, practicar la devoción de los primeros sábados y recurrir a mi con tus peticiones para yo exponerlas ante Él. Haz todo esto por amor a mí, que yo todo lo ofrezco por amor a ti.

Querido ángel mío, comienza cada día de esta manera:

«Oh María transforma mi corazón como el tuyo; colócale al rededor una corona de pureza adornada con virtud; toma mi corazón querida Madre consagrado como tuyo propio; preséntaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para ti. Ayúdame, ¡Oh! María, en hacer tu Corazón más conocido cada día». (Marzo 19 de 1993)


GUÍA
La consagración es un acto necesario para que se cumpla el Triunfo de Nuestra Señora. Su triunfo elevará a los creyentes al estado de culminación necesaria para el Reinado del Sagrado Corazón y juntos abrirán el paso para la causa de la Redención y Corredención que nace de la unión de los dos corazones.

Nuestra Señora nos llevará de la consagración al triunfo; y el triunfo será entonces la base para el Reino del Sagrado Corazón; dentro de estos dos corazones se encierra el plan de Dios para redimir y corredimir al mundo.

DIRECCIÓN
Al entregar nuestros corazones a la Madre de Dios no nos hagamos la ilusión de que no tenemos que pagar su precio, Ella pide ser Nuestra Madre y nosotros prometemos ser sus hijos; pero exige ciertos requisitos: primero, nosotros debemos enmendar nuestra vida y rechazar el pecado y la maldad mundana; segundo, es necesario entregarles nuestros corazones, nuestras mentes y el cuidado de nuestras almas; tercero, debemos atraer a otros para que amen su Corazón Inmaculado; por ultimo, debemos permanecer para siempre a sus pies y dar gracias incesantemente al Señor por el regalo de su propia Madre.

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, ruega para que yo obtenga la pureza del alma porque a ti se te otorga todo lo que pides; ¡Oh María!, yo encomiendo mi alma a tu cuidado maternal, alcánzame la virtud de la perseverancia para obtener la gracia divina; permíteme por medio de esta consagración recurrir a ti siempre en todas mis tentaciones y en todos los peligros de perder la vida eterna. En la hora de mi muerte asísteme y encomienda mi alma en las manos del Padre; en ti pongo toda mi confianza y mi convicción enfocadas hacia el bien de tu triunfo.

«Comprueben ahora que no he trabajado por mi solo, sino para los que buscan la sabiduría» (Eclesiastés 24:34)


domingo, 26 de junio de 2016

Oración para amar más a la Virgen María




¡María, tú cautivas los corazones!
Señora, que con tu amor y tus beneficios
cautivas los corazones de tus siervos,
cautiva también mi pobre corazón
que tanto desea amarte.
Con tu belleza has enamorado a Dios
y lo has atraído del cielo a tu seno.
¿Viviré sin amarte, madre mía?
No quiero descansar hasta estar cierto
de haber conseguido tu amor,
pero un amor constante y tierno
hacia ti, madre mía,
que tan tiernamente me has amado
aun cuando yo era tan ingrato.
¿Qué sería de mí, María,
si tú no me hubieras amado
e impetrado tantas misericordias?
Si tanto me has amado cuando no te amaba,
cuánto confío en tu bondad ahora que te amo.

Te amo, madre mía,
y quisiera un gran corazón que te amara
por todos los infelices que no te aman.
Quisiera una lengua
que pudiera alabarte por mil,
y dar a conocer a todos tu grandeza,
tu santidad, tu misericordia
y el amor con que amas a los que te quieren.
Si tuviera riquezas, 
todas quisiera gastarlas en honrarte.
Si tuviera vasallos,
a todos los haría tus amantes.
Quisiera, en fin, si falta hiciera,
dar por ti y por tu gloria hasta la vida.

Te amo, madre mía, pero al tiempo
temo no amarte cual debiera
porque oigo decir que el amor
hace, a los que se aman, semejantes.
Y si yo soy de ti tan diferente,
triste señal será de que no te amo.
¡Tú tan pura y yo tan sucio!
¡Tú tan humilde y yo tan soberbio!
¡Tú tan santa y yo tan pecador!
Pero esto tú lo puedes remediar, María.
Hazme semejante a ti pues que me amas.
Tú eres poderosa para cambiar corazones;
toma el mío y transfórmalo.
Que vea el mundo lo poderosa que eres
a favor de aquellos que te aman.
Hazme digno de tu Hijo, hazme santo.
Así lo espero, así sea.



Nota: El termino "robar" utilizado por el autor original,  fue cambiado por cautivar.

¡TE AMO VIRGEN MARÍA, MADRE MÍA!




Día 14. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE


«Ángel mío: la oración es el centro fundamental para la consagración; en la unidad de la oración Dios puede manifestarse al alma, encerrarla y guiarla de una manera especial; es por medio de la oración como nosotros podemos enfocar su voluntad.

El centro de preparación para la consagración está en la unión de la oración; la oración ha de ser la constante comunicación entre el alma y Dios, es la solitud la que permite acariciar al alma profundamente.

Rueguen para que todo les sea dado de su mano, para descargar sus corazones y para tener tranquilidad y calma; cuando sus almas hayan encontrado la profundidad de la solitud, es entonces cuando Dios podrá escribir en sus corazones… » (Marzo 18 de 1993)


GUÍA
El propósito de la consagración es para unirnos inseparablemente a Nuestra Señora; Ella en cambio, viene a unir cada alma con su Hijo quien tiene el propósito de traer la salvación a la humanidad. Todo lo que Nuestra Señora hará es aportar su donación para la misión de su Hijo en «El plan de salvación»; solamente para tomar parte en este plan es la razón por la cual Ella fue designada para seguir el flujo de gracia que viene de aquel que la envía.

En Nuestra Señora ha sido creada la manera de cumplir este plan: a Ella le fue otorgada la posición de Corredentora, todo lo que Ella pide es completar el propósito del Plan de Dios; la actuación de Nuestra Señora en el Plan total de Dios es en verdad la realización de su valor como Corredentora, la consagración a su Corazón sentará el fundamento de nuestras almas para colaborar con el Plan Universal de Dios.

DIRECCIÓN
Nuestra Señora nos recuerda que las almas que se entreguen a Ella encontrarán una vida llena de gracia y gloria eterna; así como a Ella la llaman «Estrella de Mar», la patrona que guía los barcos hacia el puerto, así Ella guiará nuestras almas a través de su portal Inmaculado hasta el Corazón de su Hijo. Por su intercesión, nuestras intenciones, oraciones y peticiones son dirigidas al Cielo de una manera especial.

El poder de su intercesión es tan grande en la manera de hacerlo que es imposible que no puedan ser escuchadas o rechazadas por su Hijo. Ella ruega continuamente por nosotros para obtener las gracias a nuestras necesidades, porque Ella está siempre dispuesta a asistir a todo el que la invoque; para obtener la salvación es suficiente pedir auxilio de sus oraciones. Por medio de esta consagración, nosotros invocamos su más poderosa intercesión que contiene la gracia de su propio corazón entretejido con el corazón de su Hijo.

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, quien contiene el poder invencible de conquistar innumerables pecadores; nadie puede resistirse a tu poder ya que el Salvador lo considera como el suyo. Querida Madre que estás unida a Dios en la salvación de los pecadores concédele a mi alma tu gran intercesión ahora y en la hora de mi muerte; yo pongo todas mis peticiones a tus pies para que tú puedas llevarlas a lo profundo del Corazón de Jesús. Consuélame en mis momentos de aflicción, protégeme en mis momentos de desesperación, ten compasión de las miserias de mi alma.

¡Oh Virgen Santa! mediadora de todas las gracias del Cielo, reina en mi corazón.

«En verdad, el Todopoderoso hizo grandes cosas para mí; reconozcan que Santo es su Nombre» (Lucas 1:49)


Coronilla de las virtudes

sábado, 25 de junio de 2016

Día 13. Preparación para la Consagración al Inmaculado Corazón de María

MENSAJE
«Queridos hijos: yo espero la respuesta de sus corazones de una manera muy especial; apelo a ellos por medio de mi Corazón Inmaculado para que sean mis hijos. Sus corazones son la alegría de mis tiempos venideros, estén cada uno de ustedes en esta extraordinaria unión. Queridos hijos yo los invito a entrar en este sagrado refugio para ser su guía y protección para un futuro próximo; por favor escuchen y reciban mi Corazón de esta manera, porque yo solo tengo un deseo; este deseo es el de conducirlos hacia la santificación y que su santidad es el deseo más grande de Dios en el Cielo».

¿Madre, dinos que es lo que más necesitas de nosotros en estos días?

«Ángel mío, yo necesito y deseo solamente un corazón abierto; rueguen por esto por encima de todo lo demás y todo puede ser y será alcanzado por cada alma.

Queridos hijos: vengan a su madre y permitan que mi triunfo llene sus esperanzas y deseos». (Octubre 1 de 1993)

GUÍA
El Hijo de Dios escogió encerrarse en el vientre de una humilde sierva; Él atrajo el esplendor de su gloria a este lugar escondido, Él glorificó a su Padre y dio su majestad a esta velada concepción, Él entregó su vida a su cuidado desde su nacimiento; durante sus treinta años ocultos y aún en la cruz Él unió sus sufrimientos a los de Ella, fue Ella quien le dio la vida, lo alimentó, lo mantuvo y luego lo sacrificó por nosotros. Él comenzó su ministerio por su humilde ruego en Caná.

El Espíritu Santo escogió hacer uso del vientre de una humilde sierva; aunque Él no hubiera tenido necesidad de Ella para llevar su fruto a la culminación. Sin embargo, al ser concebido en Ella y por medio de Ella, sucedió el misterio de gracia desconocido hasta para el más ilustrado; ¿si Dios escogió esa manera para venir al mundo, ¿Quiénes somos nosotros para merecer o siquiera pedir encontrar un camino diferente para llegar de nuevo a Él? Fue del Corazón Inmaculado de María de donde las gotas de sangre fueron impulsadas para que circularan desde su corazón a su vientre, y crear la concepción de Jesús. He aquí entonces que nosotros estamos llamados una vez más a abrir nuestros corazones y permitir que Jesús sea concebido espiritualmente dentro de nuestros corazones y de allí en nuestro ser.

DIRECCIÓN
Dios quiso crear una fuente de gracia en el Corazón de Nuestra Señora, desde las cámaras del Corazón de Ella; Él desea regar estas gracias sobre todos nosotros, Él nos invita a rendirle homenaje de la manera que Él más desea: por medio de la devoción al Corazón Inmaculado de su Madre.

Dios pide que nos consagremos al Corazón de María, Nuestra Señora no pide nada para Ella misma, solo desea que se cumplan los deseos de Dios Padre. Ella quiere traer la unidad al mundo de una manera divina. Nuestra Señora nos llama a unirnos a Jesús por medio de Ella y que cada corazón sea unido por este mismo lazo.

Esta es la obra de la gracia divina que en el final veremos como la mano de Dios. Hoy Él nos envía a su Madre para prepararnos para un tiempo que nosotros no podemos anticipar; Ella viene a desplegar un mensaje y advertirnos personalmente sobre los deseos de sus suaves caricias, y nos llevara de la mano hasta su abrazo sagrado; porque no hay caricia igual que la de una madre a su hijo.

MEDITACIÓN
¡Oh Inmaculado Corazón de María!, guíanos en esta batalla por la culminación de tu triunfo; haz que toda la humanidad se junte para toda la eternidad en lo más profundo de tu triunfante Corazón Inmaculado, permite que crucemos el umbral del Cielo hasta el Sagrado Corazón de tu Hijo, crea en mi un corazón puro adornado de virtudes, fortaléceme en mis pruebas, envuelve mi alma en tu ternura y en los momentos de regocijo junta tu sonrisa con la mía. Querida Madre coloca mi corazón dentro del tuyo.

«Ahora pues hijos escúchenme; felices los que siguen mis caminos, escuchen mi enseñanza y háganse sabios, no lo desprecien» (Prov. 8:32-33))