Mostrando las entradas con la etiqueta Mateo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Mateo. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de agosto de 2016

Evangelio del día: Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente

Mateo 22, 34-40

Los fariseos se reunieron al saber que Jesús había hecho callar a los saduceos. 

Uno de aquellos, maestro de la ley, para tenderle una trampa le preguntó:
–Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante de la ley?

Jesús le dijo:
–"Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el más importante y el primero de los mandamientos.


Y el segundo es parecido a este: "Ama a tu prójimo como a ti mismo".De estos dos mandamientos pende toda la ley de Moisés y las enseñanzas de los profetas".

Palabra del Señor

viernes, 12 de agosto de 2016

Dios los creó hombre y mujer


Mateo 19, 1-12


Cuando Jesús terminó este discurso, se trasladó de Galilea a Judea, al otro lado del Jordán. Le seguía una gran multitud, y él los sanaba allí. Se acercaron unos fariseos y, para ponerlo a prueba, le preguntaron:
—¿Puede un hombre separarse de su mujer por cualquier cosa?

Él contestó:
—¿No han leído que al principio el Creador los hizo hombre y mujer? Y dijo: por eso abandona un hombre a su padre y a su madre, se une a su mujer y los dos se hacen una sola carne. De suerte que ya no son dos, sino una sola carne. Así pues, lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre.

Le replicaron:
—Entonces, ¿por qué Moisés mandó darle un acta de divorcio cuando uno se separa de ella?

Les respondió:
—Moisés les permitió separarse de sus mujeres a causa de la dureza de sus corazones. Pero al principio no era así. Les digo que quien se divorcia de su mujer –si no es en caso de concubinato– y se casa con otra, comete adulterio.

Le dicen los discípulos:
—Si ésa es la condición del marido con la mujer, más vale no casarse.

Y él les respondió:
—No todos pueden con este camino; solamente aquellos que reciben tal don. Porque hay eunucos que así nacieron desde el seno de su madre, hay eunucos hechos eunucos por los hombres y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por el reino de los cielos. El que pueda entender que lo entienda.

Palabra del Señor

jueves, 11 de agosto de 2016

Perdonar hasta setenta veces siete


Mateo 18, 21 - 19,1

Pedro se acercó a Jesús y le preguntó:
—Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarle? ¿Hasta siete veces?

Le contesta Jesús:
—No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

Por eso, el reino de los cielos se parece a un rey que decidió ajustar cuentas con sus sirvientes.  Ni bien comenzó, le presentaron uno que le adeudaba diez mil monedas de oro. Como no tenía con qué pagar, mandó el rey que vendieran a su mujer, sus hijos y todas sus posesiones para pagar la deuda. El sirviente se arrodilló ante él suplicándole: ¡Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré! Compadecido de aquel sirviente, el rey lo dejó ir y le perdonó la deuda.
Al salir, aquel sirviente, tropezó con un compañero que le debía cien monedas. Lo agarró del cuello y mientras lo ahogaba le decía: ¡Págame lo que me debes! Cayendo a sus pies, el compañero le suplicaba: ¡Ten paciencia conmigo y te lo pagaré! Pero el otro se negó y lo hizo meter en la cárcel hasta que pagara la deuda.
Al ver lo sucedido, los otros sirvientes se sintieron muy mal y fueron a contarle al rey todo lo sucedido.
Entonces el rey lo llamó y le dijo: ¡Sirviente malvado, toda aquella deuda te la perdoné porque me lo suplicaste! ¿No tenías tú que tener compasión de tu compañero como yo la tuve de ti? E indignado, el rey lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.
Así los tratará mi Padre del cielo si no perdonan de corazón a sus hermanos.

viernes, 5 de agosto de 2016

¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida?

Mateo 16,24-28

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: 
«El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará.

¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? 

Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta. Os aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin antes haber visto llegar al Hijo del hombre con majestad.»

Palabra del Señor

miércoles, 3 de agosto de 2016

La fe de la mujer cananea

Mateo 15, 22-28


En aquel tiempo Jesús se fue a la región de Tiro y Sidón.

Una mujer cananea de la zona salió gritando:
—¡Señor, Hijo de David, ten compasión de mí! Mi hija es atormentada por un demonio.

Él no respondió una palabra.
Se acercaron los discípulos y le suplicaron.
—Señor, atiéndela, para que no siga gritando detrás de nosotros.
Él contestó:
—¡He sido enviado solamente a las ovejas perdidas de la Casa de Israel!

Pero ella se acercó y se postró ante él diciendo:
—¡Señor, ayúdame!

Él respondió:
—No está bien quitar el pan a los hijos para echárselo a los perritos.

Ella replicó:
—Es verdad, Señor; pero también los perritos comen las migajas que caen de la mesa de sus dueños.

Entonces Jesús le contestó:
—Mujer, ¡qué fe tan grande tienes! Que se cumplan tus deseos.

Y en aquel momento, su hija quedó sana.

Palabra del Señor

lunes, 25 de julio de 2016

Quien quiera ser grande que se haga servidor de los demás


Mateo 20, 20-28


Entonces se le acercó la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacer una petición.

Él le preguntó:
—¿Qué deseas?

Ella contestó:
—Manda que, cuando reines, estos dos hijos míos se sienten uno a tu derecha y otro a tu izquierda.

Jesús le contestó:
—No saben lo que piden. ¿Son capaces de beber la copa que yo he de beber?

Ellos contestan:
—Podemos.

Jesús les dice:
—Mi copa la beberán, pero sentarse a mi derecha e izquierda no me toca a mí concederlo; esos lugares son para quienes se los ha destinado mi Padre.
Cuando los otros diez lo oyeron, se enojaron con los dos hermanos.

Pero Jesús los llamó y les dijo:
—Saben que entre los paganos los gobernantes tienen sometidos a sus súbditos y los poderosos imponen su autoridad.
No será así entre ustedes; más bien, quien entre ustedes quiera llegar a ser grande que se haga servidor de los demás; y quien quiera ser el primero, que se haga sirviente de los demás. Lo mismo que el Hijo del Hombre no vino a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos.

Palabra del Señor

jueves, 21 de julio de 2016

Porque miran y no ven, escuchan y no oyen ni comprenden



Contando con Parábolas 

Mateo 13, 10-17

Se le acercaron los discípulos y le preguntaron:
—¿Por qué les hablas contando parábolas?

Él les respondió:
—Porque a ustedes se les ha concedido conocer los secretos del reino de los cielos, pero a ellos no se les concede. Al que tiene le darán y le sobrará; al que no tiene le quitarán aun lo que tiene. Por eso les hablo contando parábolas: porque miran y no ven, escuchan y no oyen ni comprenden.

Se cumple en ellos aquella profecía de Isaías:
Por más que escuchen,
no comprenderán,
por más que miren,
no verán.
Se ha endurecido
el corazón de este pueblo;
se han vuelto duros de oído,
se han tapado los ojos.
Que sus ojos no vean
ni sus oídos oigan,
ni su corazón entienda,
ni se conviertan para que yo los sane.
Dichosos en cambio los ojos de ustedes porque ven y sus oídos porque oyen.
Les aseguro que muchos profetas y justos ansiaron ver lo que ustedes ven, y no lo vieron, y escuchar lo que ustedes escuchan, y no lo escucharon.

Palabra del Señor

martes, 28 de junio de 2016

Mensaje Bíblico: ¡Señor, sálvanos, que nos hundimos!

Mateo 8, 23-27

Cuando subía a la barca le siguieron los discípulos. De pronto se levantó tal tempestad en el lago que las olas cubrían la embarcación, mientras tanto, él dormía.
Los discípulos se acercaron y lo despertaron diciendo:
—¡Señor, sálvanos, que nos hundimos!
Él les dice:
—¡Qué cobardes y hombres de poca fe son!
Se levantó, increpó a los vientos y al lago, y sobrevino una gran calma.
Los hombres decían asombrados:
—¿Quién es éste, que hasta los vientos y el lago le obedecen?

Palabra del Señor

martes, 14 de junio de 2016

Amen a sus enemigos

Mateo 5, 43-48


Ustedes han oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo.
Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, oren por sus perseguidores. Así serán hijos de su Padre del cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos y hace llover sobre justos e injustos.
Si ustedes aman sólo a quienes los aman, ¿qué premio merecen? También hacen lo mismo los recaudadores de impuestos.
Si saludan sólo a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? También hacen lo mismo los paganos.
Por tanto, sean perfectos como es perfecto el Padre de ustedes que está en el cielo.

Palabra del Señor

viernes, 10 de junio de 2016

No cometerás adulterio

Mateo 5, 27-32


Ustedes han oído que se dijo: No cometerás adulterio. Pues yo les digo que quien mira a una mujer deseándola ya ha cometido adulterio con ella en su corazón. 

Si tu ojo derecho te lleva a pecar, sácatelo y tíralo lejos de ti. Más te vale perder una parte de tu cuerpo que ser arrojado entero al infierno. Y si tu mano derecha te lleva a pecar, córtatela y tírala lejos de ti. Más te vale perder una parte de tu cuerpo que terminar entero en el infierno.

Se dijo: Quien repudie a su mujer que le dé acta de divorcio. Pero yo les digo que quien repudia a su mujer —salvo en caso de concubinato— la induce a adulterio, y quien se case con una divorciada comete adulterio.

miércoles, 8 de junio de 2016

No vine para abolir, sino para cumplir

Mateo 5, 17-19


No piensen que he venido a abolir la ley o los profetas. No vine para abolir, sino para cumplir.

Les aseguro que mientras duren el cielo y la tierra, ni una «i» ni una coma de la ley dejará de realizarse.

Por tanto, quien quebrante el más mínimo de estos mandamientos y enseñe a otros a hacerlo será considerado el más pequeño en el reino de los cielos. Pero quien lo cumpla y lo enseñe será considerado grande en el reino de los cielos.

Palabra del Señor

martes, 7 de junio de 2016

Ustedes son la luz del mundo

Mateo 5, 13-16

Ustedes son la sal de la tierra: si la sal se vuelve sosa, ¿con qué se le devolverá su sabor? Sólo sirve para tirarla y que la pise la gente.
Ustedes son la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad construida sobre un monte.
No se enciende una lámpara para meterla en un cajón, sino que se pone en el candelero para que alumbre a todos en la casa.
Brille igualmente la luz de ustedes ante los hombres, de modo que cuando ellos vean sus buenas obras, glorifiquen al Padre de ustedes que está en el cielo.

martes, 1 de marzo de 2016

¿Cuántas veces tengo que perdonarle?

Mateo 18, 21-35

Entonces se acercó Pedro y le preguntó:
—Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarle? ¿Hasta siete veces?

Le contesta Jesús:
—No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

Por eso, el reino de los cielos se parece a un rey que decidió ajustar cuentas con sus sirvientes. Ni bien comenzó, le presentaron uno que le adeudaba diez mil monedas de oro. Como no tenía con qué pagar, mandó el rey que vendieran a su mujer, sus hijos y todas sus posesiones para pagar la deuda. El sirviente se arrodilló ante él suplicándole: ¡Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré! Compadecido de aquel sirviente, el rey lo dejó ir y le perdonó la deuda.

Al salir, aquel sirviente, tropezó con un compañero que le debía cien monedas. Lo agarró del cuello y mientras lo ahogaba le decía: ¡Págame lo que me debes! Cayendo a sus pies, el compañero le suplicaba: ¡Ten paciencia conmigo y te lo pagaré! Pero el otro se negó y lo hizo meter en la cárcel hasta que pagara la deuda.
Al ver lo sucedido, los otros sirvientes se sintieron muy mal y fueron a contarle al rey todo lo sucedido. Entonces el rey lo llamó y le dijo: ¡Sirviente malvado, toda aquella deuda te la perdoné porque me lo suplicaste! ¿No tenías tú que tener compasión de tu compañero como yo la tuve de ti? E indignado, el rey lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.

Así los tratará mi Padre del cielo si no perdonan de corazón a sus hermanos.

martes, 23 de febrero de 2016

Mensaje bíblico: El que se humilla será alabado


Mateo 23, 1-11


Entonces Jesús, dirigiéndose a la multitud y a los discípulos, dijo:


—En la cátedra de Moisés se han sentado los letrados y los fariseos. Ustedes hagan y cumplan lo que ellos digan, pero no los imiten; porque dicen y no hacen. Atan fardos pesados, difíciles de llevar,y se los cargan en la espalda a la gente, mientras ellos se niegan a moverlos con el dedo.

Todo lo hacen para exhibirse ante la gente: llevan cintas anchas y flecos llamativos en sus mantos.

Les gusta ocupar los primeros puestos en las comidas y los primeros asientos en las sinagogas; que los salude la gente por la calle y los llamen maestros. Ustedes no se hagan llamar maestros, porque uno solo es su maestro, mientras que todos ustedes son hermanos.

En la tierra a nadie llamen padre, pues uno solo es su Padre, el del cielo. Ni se llamen consejeros, porque sólo tienen un consejero que es el Mesías.

El mayor de ustedes que se haga servidor de los demás. Quien se alaba será humillado, quien se humilla será alabado.

Palabra del Señor

sábado, 20 de febrero de 2016

Amen a sus enemigos



Mateo 5, 43-48

Ustedes han oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo.
Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, oren por sus perseguidores. Así serán hijos de su Padre del cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos y hace llover sobre justos e injustos.

Si ustedes aman sólo a quienes los aman, ¿qué premio merecen? También hacen lo mismo los recaudadores de impuestos.

Si saludan sólo a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? También hacen lo mismo los paganos.

Por tanto, sean perfectos como es perfecto el Padre de ustedes que está en el cielo.

viernes, 19 de febrero de 2016

Mensaje bíblico: Cumplimiento de la Ley

Mateo 5,20-26

Porque les digo que si el modo de obrar de ustedes no supera al de los letrados y fariseos, no entrarán en el reino de los cielos.

Ustedes han oído que se dijo a los antiguos: No matarás; el homicida responderá ante el tribunal. Pues yo les digo que todo el que se enoje contra su hermano responderá ante el tribunal. Quien llame a su hermano imbécil responderá ante el Consejo. Quien lo llame renegado incurrirá en la pena del infierno de fuego.

Si mientras llevas tu ofrenda al altar te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja la ofrenda delante del altar, ve primero a reconciliarte con tu hermano y después vuelve a llevar tu ofrenda.

Con quien tienes pleito busca rápidamente un acuerdo, mientras vas de camino con él. Si no, te entregará al juez, el juez al comisario y te meterán en la cárcel. Te aseguro que no saldrás hasta haber pagado el último centavo.


Palabra del Señor

jueves, 18 de febrero de 2016

Mensaje Bíblico: Pidan y se les dará


Mateo 7, 7-12


Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá, porque quien pide recibe, quien busca encuentra, a quien llama se le abrirá.

¿Quién de ustedes, si su hijo le pide pan, le da una piedra? ¿O si le pide pescado, le da una culebra? Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más dará el Padre del cielo cosas buenas a los que se las pidan!

Traten a los demás como quieren que los demás los traten. En esto consiste la ley y los profetas.

martes, 16 de febrero de 2016

Origen Bíblico de la Oración del Padre Nuestro

Mateo 6,7-15

Cuando ustedes oren no sean charlatanes como los paganos, que piensan que por mucho hablar serán escuchados. No los imiten, pues el Padre de ustedes sabe lo que necesitan antes de que se lo pidan.
Ustedes oren así:

  ¡Padre nuestro que estás en el cielo!
  Santificado sea tu Nombre,
 
 venga tu reino,
  hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo;
 
 danos hoy el pan nuestro de cada día,
 
 perdona nuestras ofensas
  como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
 
 
no nos dejes caer en la tentación
  y líbranos del mal.

 
 
Pues si perdonan a los demás las ofensas, su Padre del cielo los perdonará a ustedes, pero si no perdonan a los demás, tampoco el Padre los perdonará a ustedes.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Cuaresma tiempo de limosna, oración y ayuno




Mateo 6, 1-7,16-18


Limosna
Cuídense de hacer obras buenas en público solamente para que los vean; de lo contrario no serán recompensados por su Padre del cielo.


Cuando des limosna no hagas tocar la trompeta por delante, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles para que los alabe la gente. Les aseguro que ya han recibido su paga.

Cuando tú hagas limosna, no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; de ese modo tu limosna quedará escondida, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará.


Oración
Cuando ustedes oren no hagan como los hipócritas, que gustan rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas para exhibirse a la gente. Les aseguro que ya han recibido su paga.

Cuando tú vayas a orar, entra en tu habitación, cierra la puerta y reza a tu Padre a escondidas. Y
tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará.

Cuando ustedes recen no sean charlatanes como los paganos, que piensan que por mucho hablar serán escuchados. No los imiten, pues el Padre de ustedes sabe lo que necesitan antes de que se lo pidan.

Ayuno
Cuando ustedes ayunen no pongan cara triste como los hipócritas, que desfiguran la cara para hacer ver a la gente que ayunan. Les aseguro que ya han recibido su paga.

Cuando tú ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, de modo que tu ayuno no lo vean los demás, sino tu Padre, que está escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará.

Palabra del Señor

viernes, 18 de diciembre de 2015

Nacimiento de Jesús



El nacimiento de Jesús

Mateo 1, 18-24

El nacimiento de Jesús, Mesías, sucedió así: su madre, María, estaba comprometida con José, y antes del matrimonio, quedó embarazada por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, pensó abandonarla en secreto. Ya lo tenía decidido, cuando un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo:

-José, hijo de David, no temas recibir a María como esposa tuya, pues la criatura que espera es obra del Espíritu Santo. Dará a luz a un hijo, a quien llamarás Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.

Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por medio del profeta:

Mira, la Virgen está embarazada,
dará a luz a un hijo
que se llamará Emanuel
-que significa. Dios con nosotros-.

Cuando José se despertó del sueño, hizo lo que el ángel del Señor le había ordenado y recibió a María como esposa. Y sin haber mantenido relaciones dio a luz a un hijo, al cual llamó Jesús.