Mostrando las entradas con la etiqueta Juan. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Juan. Mostrar todas las entradas

miércoles, 10 de agosto de 2016

El que quiera servirme, que me siga

Juan 12, 24-26

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: les aseguro que, si el grano de trigo caído en tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto. El que se aferra a la vida la pierde, el que desprecia la vida en este mundo la conserva para una vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde yo estoy estará mi servidor; si uno me sirve, lo honrará el Padre.

Palabra del Señor

viernes, 29 de julio de 2016

Santa Marta, patrona de los imposible


Juan 11, 19-27

Muchos judíos habían ido a visitar a Marta y María para darles el pésame por la muerte de su hermano. Cuando Marta oyó que Jesús llegaba, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa.
Marta dijo a Jesús:
—Si hubieras estado aquí, Señor, mi hermano no habría muerto. Pero yo sé que lo que pidas, Dios te lo concederá.
Le dice Jesús:
—Tu hermano resucitará.
Le dice Marta:
—Sé que resucitará en la resurrección del último día.
Jesús le contestó:
—Yo soy la resurrección y la vida. Quien cree en mí, aunque muera, vivirá; y quien vive y cree en mí no morirá para siempre. ¿Lo crees?
Le contestó:
—Sí, Señor, yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que había de venir al mundo.

Palabra del Señor

domingo, 29 de mayo de 2016

Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos



Juan 12,12-17

Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por los amigos.

Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo sirvientes, porque el sirviente no sabe lo que hace su señor. A ustedes los he llamado amigos porque les he dado a conocer todo lo que escuché a mi Padre.

No me eligieron ustedes a mí; yo los elegí a ustedes y los destiné para que vayan y den fruto, un fruto que permanezca; así, lo que pidan al Padre en mi nombre él se lo concederá.

Esto es lo que les mando, que se amen unos a otros.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Mensaje bíblico: Padre, no pido que los saques del mundo, sino que los libres del Maligno

Juan 17, 9-17


Padre Santo, Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me has confiado, pues son tuyos. Todo lo mío es tuyo y lo tuyo es mío: en ellos se revela mi gloria.

Ya no estoy en el mundo, mientras que ellos están en el mundo; yo voy hacia ti, Padre Santo, cuida en tu nombre, a los que me diste, para que sean uno como nosotros.

Mientras estaba con ellos, yo guardaba en tu nombre a los que me diste; los custodié, y no se perdió ninguno de ellos; excepto el destinado a la perdición, para cumplimiento de la Escritura. Ahora voy hacia ti; y les digo esto mientras estoy en el mundo para que mi gozo sea el de ellos y su gozo sea perfecto.

Yo les comuniqué tu palabra, y el mundo los odió, porque no son del mundo, igual que yo no soy del mundo. No pido que los saques del mundo, sino que los libres del Maligno. No son del mundo, igual que yo no soy del mundo.

Conságralos con la verdad: tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, yo los envié al mundo. Por ellos me consagro, para que queden consagrados con la verdad.

Palabra del Señor

lunes, 9 de mayo de 2016

Yo he vencido al mundo


Juan 16, 29-33

Le dicen los discípulos:
—Ahora sí que hablas claramente, sin usar parábolas. Ahora sabemos que lo sabes todo y que no hace falta que nadie te pregunte; por eso creemos que vienes de Dios.
Jesús les contestó:
—¿Ahora creen? Miren, llega la hora, ya ha llegado, en que ustedes se dispersarán cada uno por su lado y me dejarán solo. Pero yo no estoy solo, porque el Padre está conmigo.
16,33: Les he dicho esto para que gracias a mí tengan paz. En el mundo tendrán que sufrir; pero tengan valor: yo he vencido al mundo.

Palabra del Señor

viernes, 6 de mayo de 2016

Mensaje Bíblico: Nadie les quitará su alegría

San Juan 16,20-23

Les aseguro que ustedes llorarán y se lamentarán mientras el mundo se divierte; estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo.
Cuando una mujer va a dar a luz, está triste, porque le llega su hora. Pero, cuando ha dado a luz a la criatura, no se acuerda de la angustia, por la alegría que siente de haber traído un hombre al mundo.
Así ustedes ahora están tristes; pero los volveré a visitar y se llenarán de alegría, y nadie les quitará su alegría. Aquel día no me preguntarán nada.

Palabra del Señor

miércoles, 4 de mayo de 2016

El Espíritu de la Verdad, los guiará a la verdad plena


Juan 16, 12-15

Muchas cosas me quedan por decirles, pero ahora no pueden comprenderlas. Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, los guiará hasta la verdad plena. Porque no hablará por su cuenta, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará el futuro.

Él me dará gloria porque recibirá de lo mío y se lo explicará a ustedes. Todo lo que tiene el Padre es mío, por eso les dije que recibirá de lo mío y se lo explicará a ustedes.

Palabra del Señor

miércoles, 27 de abril de 2016

Yo soy la vid verdadera


San Juan 15, 1- 8

Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el viñador. Él corta los sarmientos que en mí no dan fruto; los que dan fruto los poda, para que den aún más. Ustedes ya están limpios por la palabra que les he anunciado. Permanezcan en mí como yo permanezco en ustedes. Así como el sarmiento no puede dar fruto por sí solo, si no permanece en la vid, tampoco ustedes, si no permanecen en mí.

Yo soy la vid, ustedes los sarmientos: quien permanece en mí y yo en él dará mucho fruto; porque separados de mí no pueden hacer nada.

Si uno no permanece en mí, lo tirarán afuera como el sarmiento y se secará: los toman, los echan al fuego y se queman.

Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pedirán lo que quieran y lo obtendrán. Mi Padre será glorificado si dan fruto abundante y son mis discípulos.

Palabra del Señor

domingo, 24 de abril de 2016

Les doy un mandamiento nuevo

Juan 13, 34-35

Les doy un mandamiento nuevo, que se amen unos a otros como yo los he amado: ámense así unos a otros. En eso conocerán todos que son mis discípulos, en el amor que se tengan unos a otros.

viernes, 22 de abril de 2016

Yo soy el camino, la verdad y la vida


San Juan 14, 1-6

No se inquieten. Crean en Dios y crean en mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones; si no fuera así, se lo habría dicho, porque voy a prepararles un lugar.
Cuando haya ido y les tenga preparado un lugar, volveré para llevarlos conmigo, para que donde yo esté, estén también ustedes. Ya conocen el camino para ir a donde [yo] voy.
Le dice Tomás:
—Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos conocer el camino?
Le dice Jesús:
—Yo soy el camino, la verdad y la vida: nadie va al Padre si no es por mí.

Palabra del Señor.

jueves, 21 de abril de 2016

Quien reciba al que Yo envíe me recibe a mí


Juan 13, 16-20

Les aseguro que el sirviente no es más que su señor, ni el enviado más que el que lo envía. Serán felices si, sabiendo estas cosas las cumplen. No hablo de todos ustedes, porque sé a quiénes he elegido. Pero se ha de cumplir aquello de la Escritura: El que compartía mi pan se levantó contra mí.


Se lo digo ahora, antes de que suceda, para que, cuando suceda, crean que Yo soy. Les aseguro: quien reciba al que yo envíe me recibe a mí, y quien me recibe a mí recibe al que me envió.

Palabra del Señor

miércoles, 20 de abril de 2016

Yo soy la luz


San Juan 12,44-50

Jesús exclamó:
—El que cree en mí, en realidad no cree en mí, sino en aquel que me envió; y el que me ve, ve al que me envió. Yo soy la luz y he venido al mundo, para que quien crea en mí no se quede a oscuras.
Al que escucha mis palabras y no las cumple yo no lo juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvarlo. Quien me desprecia y no acepta mis palabras tiene quien lo juzgue: la palabra que yo he dicho lo juzgará el último día. Porque yo no hablé por mi cuenta; el Padre que me envió me encarga lo que debo decir y hablar. Y sé que su encargo es vida eterna. Lo que digo lo digo como me lo ha dicho el Padre.

Palabra del Señor.

domingo, 17 de abril de 2016

Domingo del Buen Pastor



San Juan 10,27-30


En aquel tiempo, dijo Jesús:

«Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. Yo y el Padre somos uno.»

Palabra del Señor

sábado, 16 de abril de 2016

Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna

Juan 6, 60-68


 Muchos de los discípulos que lo oyeron comentaban:

—Este discurso es bien duro: ¿quién podrá escucharlo?
Jesús, conociendo por dentro que los discípulos murmuraban, les dijo:
—¿Esto los escandaliza?  ¿Qué será cuando vean al Hijo del Hombre subir a donde estaba antes? El Espíritu es el que da vida, la carne no vale nada. Las palabras que les he dicho son espíritu y vida. Pero hay algunos de ustedes que no creen. Desde el comienzo sabía Jesús quiénes no creían y quién lo iba a traicionar.
Y añadió:
—Por eso les he dicho que nadie puede venir a mí si el Padre no se lo concede.
Desde entonces muchos de sus discípulos lo abandonaron y ya no andaban con él.
Así que Jesús dijo a los Doce:
—¿También ustedes quieren abandonarme?
Simón Pedro le contestó:
—Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Nosotros hemos creído y reconocemos que tú eres el Consagrado de Dios.

martes, 12 de abril de 2016

Jesús el Pan de la Vida


San Juan (6,30-35):

En aquel tiempo, dijo la gente a Jesús: «¿Y qué signo vemos que haces tú, para que creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: "Les dio a comer pan del cielo."»
Jesús les replicó: «Os aseguro que no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo.»
Entonces le dijeron: «Señor, danos siempre de este pan.»
Jesús les contestó: «Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed.»

miércoles, 6 de abril de 2016

Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único

Juan 3, 16-21


Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único, para que quien crea en él no muera, sino tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por medio de él.
El que cree en él no es juzgado; el que no cree ya está juzgado, por no creer en el Hijo único de Dios.
El juicio consiste en esto: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz. Y es que sus acciones eran malas. Quien obra mal detesta la luz y no se acerca a la luz, para que no delate sus acciones. En cambio el que obra conforme a la verdad se acerca a la luz para que se vea claramente que todo lo hace de acuerdo con la voluntad de Dios.

miércoles, 30 de marzo de 2016

Los Discípulos de Emaús - Fernando Casanova



Fernando Casanova: fue pastor ordenado en la iglesia pentecostal. Después de largos años de formación en religión, pastoral, estudios bíblicos y teología, reconoció que la Iglesia Católica era la verdadera y se convirtió a ella. Ha realizado una importante labor de evangelización y apologética carismástica; dando a los católicos formación para defender la fe y la iglesia edificada por el Señor.

En éste capítulo de EWTN habla sobre "Los Discípulos de Emaus" (Lucas 24,13-35) y la forma como no reconocieron al Señor resucitado que caminaba con ellos. Nos muestra la importancia de ver al Señor principalmente en la Eucaristía, donde se hace presente hoy. Al descubrir al Cristo correcto se recupera la paz y la alegría, dando testimonio como discípulo comprometido con el Señor y su iglesia.


martes, 29 de marzo de 2016

Jesús resucitado y María Magdalena




Juan 20, 11-18

María estaba afuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro y ve dos ángeles vestidos de blanco, sentados: uno a la cabecera y otro a los pies del lugar donde había estado el cadáver de Jesús.
Le dicen:
—Mujer, ¿por qué lloras?
María responde:
—Porque se han llevado a mi señor y no sé dónde lo han puesto.
Al decir esto, se dio media vuelta y ve a Jesús de pie; pero no lo reconoció.
Jesús le dice:
—Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?
Ella, creyendo que era el jardinero, le dice:
—Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo iré a buscarlo.
Jesús le dice:
—¡María!
Ella se vuelve y le dice en hebreo:
—Rabbuni —que significa maestro—.
Le dice Jesús:
—Déjame, que todavía no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: Subo a mi Padre, el Padre de ustedes, a mi Dios, el Dios de ustedes.
María Magdalena fue a anunciar a los discípulos:
—He visto al Señor y me ha dicho esto.

jueves, 24 de marzo de 2016

El lavatorio de los pies

Juan 13, 1-15

Antes de la fiesta de Pascua, sabiendo Jesús que llegaba la hora de pasar de este mundo al Padre, después de haber amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.
Durante la cena, cuando el Diablo había sugerido a Judas Iscariote que lo entregara, sabiendo que todo lo había puesto el Padre en sus manos, que había salido de Dios y volvía a Dios, se levanta de la mesa, se quita el manto, y tomando una toalla, se la ató a la cintura. Después echa agua en un recipiente y se puso a lavarles los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que llevaba en la cintura.
Llegó a Simón Pedro, el cual le dice:
—Señor, ¿tú me vas a lavar los pies?
Jesús respondió:
—Lo que yo hago no lo entiendes ahora, más tarde lo entenderás.
Replica Pedro:
—No me lavarás los pies jamás.
Le respondió Jesús:
—Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo.
Le dice Simón Pedro:
—Señor, si es así, no sólo los pies, sino las manos y la cabeza.
Le responde Jesús:
—El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque está completamente limpio. Y ustedes están limpios, aunque no todos. Conocía al que lo iba a entregar y por eso dijo que no todos estaban limpios.
Después de haberles lavado los pies, se puso el manto, volvió a la mesa y les dijo:
—¿Comprenden lo que acabo de hacer?
Ustedes me llaman maestro y señor, y dicen bien. Pero si yo, que soy maestro y señor, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies unos a otros. Les he dado ejemplo para que hagan lo mismo que yo hice con ustedes.

martes, 22 de marzo de 2016

Jesús anuncia la traición de Judas


Juan 13, 21-38

Dicho esto, Jesús se estremeció por dentro y declaró:
—Les aseguro que uno de ustedes me entregará.

Los discípulos se miraban unos a otros sin saber por quién lo decía. Uno de los discípulos, el más amigo de Jesús, estaba reclinado a su derecha. Simón Pedro le hace un gesto y le dice:
—Averigua a quién se refiere.

Él se inclinó hacia el costado de Jesús y le dijo:
—Señor, ¿quién es?
Le responde Jesús:
—Aquél a quien le dé un trozo de pan remojado.

Remojó el pan, lo tomó y se lo dio a Judas el de Simón Iscariote. Detrás del bocado Satanás entró en él.

Jesús le dice:
—Lo que tienes que hacer hazlo pronto.

Ninguno de los comensales comprendió por qué lo decía. Algunos pensaron que, como Judas tenía la bolsa, Jesús le había encargado comprar lo necesario para la fiesta o dar algo a los pobres. Y enseguida, después de recibir el bocado, Judas salió. Era de noche.

Cuando salió, dijo Jesús:
—Ahora ha sido glorificado el Hijo del Hombre y Dios ha sido glorificado por él. [Si Dios ha sido glorificado por él,] también Dios lo glorificará por sí, y lo hará pronto.

Hijitos, todavía estaré un poco con ustedes; me buscarán y, como dije a los judíos también lo digo ahora, a donde yo voy ustedes no pueden venir.

Les doy un mandamiento nuevo, que se amen unos a otros como yo los he amado: ámense así unos a otros. En eso conocerán todos que son mis discípulos, en el amor que se tengan unos a otros.

[Le] dice Simón Pedro:
—Señor, ¿adónde vas?

Le respondió Jesús:
—A donde yo voy no puedes seguirme por ahora, me seguirás más tarde.

Le dice Pedro:
—Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Daré mi vida por ti. 

Le contesta Jesús:
—¿Que darás la vida por mí? Te aseguro que antes de que cante el gallo, me negarás tres veces.